A los cinco segundos ya la tenía adentro: Bayern se tropezó en Augsburgo por culpa de un Neuer que no tuvo noche
Dos errores del arquero, uno al arranque y otro en el segundo tiempo, le costaron dos puntos al equipo de Múnich. Kane y Brown alcanzaron el empate que no alcanza para mantener la punta.
A los cinco segundos del partido, cuando todavía no se había acomodado nadie en la tribuna, Bayern ya perdiía 1-0 en Augsburgo. Y la culpa la tuvo su propio arquero, Manuel Neuer, que intentó gambetear a Robin Fellhauer con el exterior del pie derecho en lugar de salir jugando una pelota tranquila. Fellhauer le leyó la intención, le robó la pelota y la empujó al arco vacío. Lo dicho: a los cinco segundos ya la tenía adentro. Y eso, para un arquero de su jerarquía, duele el doble.
Pero antes de meternos en el análisis del partido, lo concreto: terminó 2-2 en la quinta fecha de la Bundesliga. Augsburgo ganó, perdió y volvió a igualar un partido que en el papel era para que Bayern lo cerrara tranquilo. Y el protagonista no fue Kane, ni Olise, ni Luis Díaz. Fue Neuer, otra vez, con una noche para el olvido.
5 segundos: el tanto más rápido en esa cancha
El gol inicial de Fellhauer es historia pura para el fútbol alemán: se convirtió en el tanto más rápido que se haya marcado en el estadio de Augsburgo en la historia de la Bundesliga. Superó por tres segundos la marca anterior, que estaba compartida entre dos gritos de 2015 y de 2023. De yapa, lo hizo presionando a un arquero que suele ser una muralla. Bayern sacó del medio, Díaz tocó atrás y Neuer quiso inventar lo que no tocaba inventar. Así de simple, así de doloroso.
Los primeros 45 minutos fueron un castigo para un Bayern que tenía a Kane, a Olise y a Díaz en cancha, pero que se fue al vestuario perdiendo 1-0 contra un Augsburgo ordenado, firme y que aprovechó el gol psicológico del arranque para jugar con la mochila del rival.
9 minutos del segundo tiempo: Saibari lo iguala
El segundo tiempo arrancó con otra cara. A los nueve, Ismael Saibari definió de derecha una asistencia de Kane y puso las cosas 1-1. Parecía el arranque de la remontada. Pero duró poco.
Minutos después: Brackelmann, otro error de Neuer y Ribeiro
Calvin Brackelmann salió desde el fondo, se animó a meterse en el área y remató de zurda. Neuer tocó la pelota, no la pudo retener y Rodrigo Ribeiro la empujó en el rebote. Otra vez el arco de Bayern gritando un gol por culpa del arquero. Otra vez Neuer mirando al piso, haciéndose cargo de un error propio que en otra noche no habría pasado. Augsburgo se ponía 2-1 y el partido se le escapaba a Múnich.
80 minutos: Brown firma el empate y le salva el invicto
Cuando el reloj marcaba diez para el cierre, apareció Kane, que desbordó por la izquierda y metió un centro rasante. Nathaniel Brown, ingresado hace pocos minutos, la empujó de zurda y puso el 2-2 final. Fue el gol del empate, pero también el gol del conformismo: un punto que a Bayern le sabe a poco.
Con este resultado, Bayern quedó rezagado en la tabla de posiciones. Borussia Dortmund, que el viernes igualó 2-2 con Werder Bremen, se mantiene como único líder con 13 puntos. El conjunto de Múnich deberá recuperar terreno si quiere seguir peleando arriba.
La pregunta que sobrevuela la fecha
¿Puede un error del arquero tan temprano condicionar a un equipo durante todo el partido? Lo que se vio en Augsburgo invita a pensar que sí. Neuer no tuvo su noche y Bayern pagó doble: dos goles en contra nacidos de pies y manos del propio guardameta. Para un histórico del puesto como él, es un llamado de atención que, por edad y trayectoria, llama a la reflexión.
Dato histórico del club: en la historia moderna del Bayern, los tropiezos en canchas chicas suelen dejar huella. Esta vez fue en Augsburgo, con un gol al primer toque y otro tras un rebote mal administrado.
Pronóstico para la próxima fecha: Bayern, en casa y contra un rival de menor jerarquía, debería volver al triunfo para no seguir cediendo terreno. Pero si Neuer no levanta, las dudas en el arco van a empezar a instalarse. Y esa es una novela que en Baviera no se suele permitir.
