Ahorro temprano con lupa: cómo invierten los menores de edad y por qué más de tres de cada diez jóvenes no pagan sus deudas
Dos plataformas acumulan cerca de 9.000 cuentas abiertas por adolescentes bajo la normativa de la Comisión Nacional de Valores. Predominan los cedears y las acciones tecnológicas, mientras crece la brecha de educación financiera entre los nacidos entre 1995 y 2009.
Cuatro de cada diez jóvenes argentinos no manejan nociones elementales de finanzas personales como presupuesto, ahorro o crédito, de acuerdo con los relevamientos difundidos por Junior Achievement Argentina. La afirmación funciona como punto de partida para una fotografía que combina un costado preocupante, el del endeudamiento, y otro que muestra una incipiente cultura del mercado de capitales entre los más chicos. La lectura completa, según los datos disponibles, admite las dos lecturas en simultáneo.
Vamos a los números del endeudamiento
Los nacidos entre 1995 y 2009 registran un 68,8% de cumplimiento en el pago de deudas, según el informe de Equifax. El porcentaje implica que más del 30% de ese segmento no cancela sus compromisos en tiempo y forma. Los especialistas consultados por la consultora subrayan que la morosidad no se explica por montos elevados sino por obligaciones pequeñas, a veces postergadas u olvidadas, que igual impactan en el historial crediticio. El dato compara con una situación general donde el incumplimiento suele asociarse a sobreendeudamiento; aquí, en cambio, predomina el descuido de cuotas bajas.
La brecha se completa al comparar con el índice de precios: aun cuando la inflación muestra una desaceleración respecto de 2023 y 2024, el costo de mantener deudas impagas en términos de acceso al crédito futuro no bajó en la misma proporción. En otras palabras, el componente financiero pesa más que el contexto macroeconómico para el historial de estos jóvenes.
La otra cara: 9.000 cuentas de menores en el mercado de capitales
La Comisión Nacional de Valores habilitó desde 2024 a los agentes del mercado a abrir subcuentas para chicos de entre 13 y 17 años, con la firma del representante legal. Al cumplir los 18, la titularidad se transfiere al titular. La normativa permite operar bonos, acciones, certificados de depósito argentinos (cedears), fondos cotizados (ETFs) y fondos comunes de inversión. Dos operadoras que lanzaron productos específicos para ese rango etario acumulan, en conjunto, alrededor de 9.000 cuentas abiertas, y la edad promedio de los inversores activos se ubica en 16 años.
En una de las plataformas, el 67% de las cuentas abiertas por menores se mantiene activa al momento de la medición. En la otra, uno de cada dos titulares adolescentes concretó operaciones durante el último trimestre. Los números reflejan un uso sostenido, no meramente especulativo, y abren un contrapunto con el elevado nivel de incumplimiento en deudas que muestra el mismo segmento etario.
Qué eligen los adolescentes: cedears, tecnológicas y un ETF como ancla
- Cedears, en especial el ETF que replica el índice S&P 500, conocido como SPY.
- Acciones de empresas tecnológicas internacionales: Amazon, Apple, Nvidia, Google y Microsoft.
- MercadoLibre, también vía cedear, dentro del grupo de tecnológicas.
- Acciones argentinas: YPF lidera, seguida por Pampa Energía y BYMA.
“El hecho de que su inversión principal sea el SPY nos indica que no están buscando la ganancia mágica, sino que entienden el concepto de diversificación y apuestan al ahorro de mediano y largo plazo.”Lorena Malatesta, vicepresidenta de Marketing en IOL Inversiones
Educación financiera y llegada a la edad del crédito
Paula Spitaleri, de Balanz Academy, enmarca la estrategia en un objetivo de fondo: que los jóvenes lleguen a la edad de acceder al crédito con herramientas concretas para decidir. La idea que repite es que el desafío consiste en que, cuando deban enfrentar préstamos, tarjetas o financiaciones, ya tengan incorporados los conceptos básicos y no dependan exclusivamente del impulso o de la recomendación del entorno. El planteo se sostiene con dos datos cruzados: por un lado, la preferencia por instrumentos diversificados como el SPY; por el otro, el 30% de incumplimiento en deudas que, según Equifax, afecta a los nacidos entre 1995 y 2009. La fotografía final deja un mensaje operativo para el segmento: la cuenta de inversión adolescente aparece como una de las vías para reducir esa brecha, siempre que se acompañe con formación específica y no se reduzca a una moda pasajera.
