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Martes, 13 de octubre de 2026
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Barrena cerró el Challenger de Buenos Aires con un abrazo al pasado y un título que lo cambia todo

Alex Barrena venció a Facundo Mena por 6-4 y 6-0 en la final del Racket Club de Palermo, sumó su tercer trofeo challenger y le dedicó el triunfo a alguien muy especial: su rival de toda la vida.

Por Javier AquinoDeportes · · hace 14 d
Barrena cerró el Challenger de Buenos Aires con un abrazo al pasado y un título que lo cambia todo

Lo vi y todavía no lo puedo creer. Alex Barrena ganó el Challenger de Buenos Aires. Sí, le ganó a Facundo Mena. En sets corridos. Por 6-4 y 6-0. En una final que tuvo de todo, menos suspenso. Pero tuvo algo mucho más fuerte: emoción pura.

El partido se jugó en el Racket Club de Palermo. Ahí, donde el tenis argentino respira historia. Ahí, donde dos pibes que de chicos compartieron entrenamiento se cruzaron en la definición. Y ahí, donde Barrena, 220 del ranking, le pasó por encima a Mena, 190, con un tenis directo, firme, sin pausas.

Minuto a minuto del quiebre

Lo concreto: Barrena se llevó el primer set por 6-4. Y el segundo lo cerró con un inapelable 6-0. Una paliza. Pero el dato que nadie se va a olvidar de esta noche no apareció en el tanteador. Fue en el medio del segundo set.

Mena se quebró. Se quedó llorando antes de un saque. Intentó seguir. Le tiró la pelota a la red. Volvió a quebrarse. Se dio vuelta para rearmarse. El público del Racket Club, en vez de impacientarse, lo aplaudió. Lo bancó. Y Facundo pudo retomar. Sacó. El juego siguió. Y Barrena siguió a lo suyo: ganar.

  • El set inicial se definió 6-4 a favor de Barrena.
  • El segundo set fue un 6-0 sin discusión.
  • Hubo una interrupción por el llanto de Mena previo a un saque.
  • El público respondió con aplausos en lugar de silbidos.
  • Mena pudo reanudar el juego y completar el partido.
  • Barrena consiguió así su tercer título en torneos challenger.

La premiación, lo mejor del domingo

Lo que pasó después del último punto fue más grande que el resultado. En la ceremonia, Mena habló. Y se le cayó la lágrima otra vez, pero esta vez en el micrófono. Ahí nomás se acordó de Gabriel, su padre. Ex tenista. Ex entrenador. Fallecido en 2020. Le dejó el tenis como herencia. Y él, con 34 años, le cumplió el sueño de chico: jugar una final en Buenos Aires.

“Siempre soñé con hacerlo bien acá en Buenos Aires y delante de todos ustedes.”Facundo Mena, en la premiación del Challenger de Buenos Aires

Pero lo que me partió al medio fue lo que vino después. Le llegó el turno a Barrena al micrófono. Y en vez de hablar de su título, miró a Mena y le dijo, textual: Formaste parte de mi infancia, te lo quiero agradecer. Imagínense la escena. Dos tipos que de chicos compartieron cancha. Treinta años después, uno con el trofeo, el otro con el llanto contenido, y los dos dándose ese abrazo en público. Eso no se ve todos los domingos. Eso es tenis con alma.

Lo que viene y un dato del archivo

Dato histórico del club: el Racket Club de Palermo es escenario habitual de finales de challenger y fue, durante décadas, punto de paso obligado del tenis argentino. Por sus canchas pasaron desde Guillermo Vilas hasta generaciones enteras de jugadores que después dieron el salto al circuito grande. Verla mañana en una final entre Barrena y Mena, con tribunas colmadas y una ovación para el que perdió, habla de que la tradición sigue viva. Y yo, que cubro canchas hace años, se los digo: pocas veces se vio una ovación así para un subcampeón.

¿Qué lugar ocupa el aliento del público en los momentos difíciles de un partido? Esta final me la respondió sola. Cuando Facundo se quebró, el Racket Club no lo dejó solo. Lo aplaudió. Lo sostuvo. Y eso, en un deporte donde el otro lado de la red siempre quiere ganarte, vale oro.

Pronóstico para la próxima fecha: Barrena, con el envión de su tercer challenger, debería escalar varios puestos en el ranking. Apuesto a verlo cerca del 170 en las próximas semanas, con chances concretas de entrar a los qualies de un ATP. Mena, pese a la derrota, mostró que está para cosas grandes y, con 34 años, se ganó el respeto del circuito. Volverá. Y seguramente será con más chances. Se viene un calendario cargado de polvo de ladrillo. Habrá que seguirlos bien de cerca.

JA

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