Boca y Banfield, mano a mano en Mendoza por un lugar en la final de la Copa Argentina
El Xeneize y el Taladro se enfrentan el sábado 14 de noviembre en el estadio Malvinas Argentinas, en plena ventana de selecciones. Boca podría perder hasta seis jugadores por las convocatorias y encima llega con un calendario que no da respiro.
Bueno, ya está: la semifinal de la Copa Argentina tiene fecha, hora y lugar confirmados. Boca y Banfield chocan el sábado 14 de noviembre, a las 19, en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza. El que pase, espera en la final del 2 de diciembre por Atlético Tucumán o Platense. Así de claro, así de concreto.
El camino hasta acá ya lo conocemos. Boca dejó en el camino a Racing en Rosario con un 3 a 2 que todavía quema. Banfield, en tanto, sacó a Deportivo Riestra en una definición por penales para el infarto: 7 a 6, después de empatar 1 a 1 en los noventa. Son dos equipos que llegaron a esta instancia por mérito propio, y eso siempre hay que reconocerlo antes de empezar a repartir favoritos.
El fixture que se le viene a Boca (y no es moco de pavo)
- Revancha de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama: 20 de octubre.
- Superclásico contra River en el Monumental: 1 de noviembre.
- Semifinal de la Copa Argentina frente a Banfield en Mendoza: 14 de noviembre.
- Varios partidos del Torneo Clausura que todavía deben reprogramarse por los cruces internacionales.
- Final de la Copa Argentina (si pasa): 2 de diciembre.
A ese calendario infernal se le suma otro dolor de cabeza para Boca: la ventana de selecciones, que va del 9 al 17 de noviembre. Justa la fecha de la semi. En concreto, hasta seis jugadores del plantel podrían estar afuera si sus respectivos países los llaman. Los apuntados son Álvaro Montero, Leonel Flores, Miguel Merentiel, Lautaro Blanco, Leandro Lozano y Carlos Palacios. Cada uno depende de la decisión de su seleccionador y, créanme, a esta altura del año, nadie quiere perderse una convocatoria. ¿La podrá compensar Russo con lo que tiene? Habrá que verlo, pero el margen se achica y mucho.
Mendoza, la sede elegida (y la otra que se quedó con las ganas)
Se habló mucho de Córdoba como alternativa. El Mario Alberto Kempes estaba en la mesa. Pero terminó ganando Mendoza, y con un detalle no menor: será el primer partido de esta Copa Argentina en el Malvinas Argentinas. Para Banfield, además, significa el debut absoluto en esa cancha dentro del torneo. No es un dato menor, porque jugar en una cancha donde el rival nunca pisó siempre suma, y más en una instancia así.
Hay algo que me gusta destacar de este formato: la Copa Argentina sigue siendo una puerta directa a la Copa Libertadores 2027 para el campeón. Es decir, lo que está en juego no es solo un trofeo, es un lugar en la máxima cita del continente el año que viene. Eso cambia la vara para cualquier análisis. Y a Boca, que apunta a volver a la Libertadores por la vía que sea, esa motivación le calza justo.
Dato del club para el final, como no podía ser de otra forma: la última vez que la Copa Argentina se cruzó en el camino del Xeneize fue en 2020, cuando justamente perdió la final ante Banfield. Sí, el mismo Banfield que ahora le vuelve a tocar en semis. Hay un libro abierto entre los dos en este torneo, y esta vez Boca tiene la chance de reescribirlo. Cerrado, pero con la sangre caliente de cualquier hincha, mi pronóstico para lo que viene: si Boca llega con al menos tres de los cuatro referentes citados, lo gana en los noventa. Si pierde a cinco o seis, hay que prepararse para otra definición con los dientes apretados. Lo único seguro es que el sábado 14, a las 19, Mendoza va a temblar.
