Bradley Cooper se calza el uniforme de Duke y se sube al carro de G.I. Joe junto a Danny McBride
Paramount le dio luz verde a un nuevo proyecto cinematográfico de la franquicia de los juguetes de Hasbro, con Cooper como protagonista y McBride como director, sin lazos con Transformers.
Yo todavía recuerdo la cara de mi primo cada vez que aparecía un anuncio de G.I. Joe en la tele de los ochenta, así que cuando me crucé con la noticia no pude menos que sonreír: la franquicia de lossoldados de Hasbro vuelve a la pantalla grande, y esta vez lo hace con un reparto que llama la atención. Bradley Cooper, un actor que ya tiene un nombre pesado en cualquier producción que encare, será el encargado de ponerse en la piel de Duke, el clásico líder del equipo.
La confirmación llegó de la mano de Paramount, el estudio que viene moviendo los hilos de varias sagas de acción y que ahora apuesta por reiniciar a estos personajes que llevan décadas dando vueltas. Lo interesante es que el encargado de sentarse en la silla de director no es un desconocido, pero tampoco el nombre obvio que uno esperaría para una superproducción de este tipo: Danny McBride, más conocido por sus papeles en comedias y por trabajos como creador en series con humor ácido, toma las riendas de un proyecto de acción con juguetes de por medio.
Lo que se sabe y lo que todavía no
- Cooper es el único nombre confirmado del elenco, por lo que el resto de los intérpretes todavía es una incógnita.
- No hay fecha de inicio de rodaje ni de estreno prevista por el momento.
- El guion y los detalles de la trama no fueron revelados.
- La película se plantea como un reinicio de la franquicia, sin continuidad directa con los filmes anteriores.
Hay un punto que el estudio quiso dejar en claro de entrada, y es uno de los que más se venía rumbeando: esta nueva entrega de G.I. Joe no tendrá conexión con Transformers. La aclaración apunta a desactivar cualquier lectura sobre un cruce entre sagas, algo que se había dejado picando al final de Transformers: El despertar de las bestias, donde la pantalla abierta sugería un encuentro entre ambos universos de Hasbro. Esa puerta queda, al menos por ahora, cerrada.
Para Cooper, el desafío pasa por tomar la posta de Channing Tatum, que fue el encargado de darle cuerpo a Duke en la etapa anterior de las adaptaciones al cine, y eso siempre es un movimiento delicado: cuando un personaje ya tuvo una cara asociada, el reemplazotiene que construir su propio vínculo con el público. Y el personaje, hay que recordarlo, es el clásico líder de un equipo de elite que se la pasa enfrentándose al Comandante Cobra, el villano de turno del universo.
Una franquicia con historia en la pantalla
Porque la historia de G.I. Joe en la pantalla es más larga de lo que muchos creen. Antes de los soldados de carne y hueso, los personajes de Hasbro ya habían pasado por el terreno audiovisual con una serie animada en los años ochenta, y después llegó la película que Stephen Sommers dirigió en 2009, con una continuación en 2013 y una entrega derivada centrada en Snake Eyes. O sea que la saga tiene varias capas, y un reinicio como el que propone McBride tiene tela para cortar.
Ahora, claro, falta la parte más jugosa: ¿qué historia va a contar este nuevo filme?, ¿qué otros personajes del universo se van a sumar?, ¿qué tono le va a imprimir McBride a una franquicia que siempre se movió entre la acción y el humor involuntario? Son preguntas que por ahora no tienen respuesta, y que en el mientras tanto le dan espacio a los fans para fantasear con la versión que les gustaría ver. Por lo pronto, lo que queda a la vista es un proyecto que quiere empezar de nuevo, con Cooper como cara visible y McBride como capitán del barco. Y como me dijo un compañero de la redacción mientras apagaba la compu, con tono medio de broma y medio de anhelo: a ver si esta vez le hacen justicia a Duke.
