Brunold se consagró en Tulln con una final que fue mucho más que tenis: su abrazo con Reis da Silva se volvió bandera
El suizo venció al brasileño por 6-4 y 6-3 y se quedó con su primer Challenger, pero el verdadero ganador quedó en el centro de la cancha: un mensaje sobre la visibilidad LGBTQ+ en el circuito ATP.
Tulln, Austria. Mika Brunold, número 257 del ranking, levantó este domingo su primer título ATP Challenger después de doblegar en la final al brasileño Joao Lucas Reis da Silva, 341 del mundo, por un doble 6-4 y 6-3. Pero el resultado deportivo, que ya de por sí vale para enmarcar, quedó chico frente a lo que pasó después. El suizo agarró el micrófono en la ceremonia de premiación, miró a su rival de enfrente y le dedicó un mensaje que recorre ahora las redes sociales del tenis mundial.
A los 0 minutos: un discurso que se hizo viral
La escena fue simple y poderosa. Brunold, todavía con la sonrisa de quien acaba de ganar, agradeció públicamente a Reis da Silva. Le dijo que un año después de la salida del armario del brasileño, él había hecho la suya, y lo reconoció como una inspiración. También los ubicó a ambos como modelos para todas esas personas que vienen peleando con su sexualidad y no encuentran donde mirarse.
“Quiero agradecerte. Un año después de tu salida, hice la mía. Eres una gran inspiración para mí y estoy muy orgulloso de nosotros. Podemos ser modelos para tantas personas que luchan por su sexualidad.”Mika Brunold, en la ceremonia de premiación del Tulln Challenger
A los 45 minutos: cómo se construyó el triunfo
En lo estrictamente tenístico, la final no le fue regalada. Brunold lo reconoció con honestidad: el brasileño lo presionó de punta a punta, le rompió el ritmo con cambios de dirección y le peleó cada game con dientes apretados. El suizo, eso sí, encontró respuestas cuando más las necesitaba: buenos primeros servicios en los momentos calientes y una derecha plana que le abrió la cancha en los rallies largos. Así y todo terminó cerrando en sets corridos, algo que no es menor contra un rival que venía con confianza tras una semana muy sólida.
- Lo que dejó el partido: Brunold ganó el 71% de los puntos con su primer servicio y rompió el saque de Reis da Silva en cuatro oportunidades.
- El ranking: con este título el suizo sumará puntos clave para meterse de lleno en la pelea por entrar a los torneos ATP del circuito mayor.
- La lectura humana: dos jugadores abiertamente LGBTQ+ en una final Challenger, algo que hasta hace poco parecía impensado en el circuito masculino.
- El dato histórico: es el primer título Challenger de Brunold, que hasta ahora venía cosechando finales y semifinales en el circuito de ascenso.
Después de la premiación, ya más tranquilo, Brunold habló con la prensa y volvió a mostrar un perfil muy de abajo: Estoy muy contento con cómo encontré soluciones y cómo luché. Es indescriptible. También se permitió soñar un poco más lejos, aunque sin volar: Lo más importante es mantenerme libre de lesiones y disfrutar. He trabajado muy duro en las últimas semanas, he estado feliz y todo ha salió bien. Es la frase de un jugador que sabe que su horizonte pasa por la regularidad y no por una foto de un domingo.
Del otro lado de la red, Reis da Silva se fue con la derrota pero con la cabeza alta. El brasileño contó que la semana le sirvió para volver a encontrar su mejor versión después de varios meses irregulares: Ha sido una semana muy positiva. No siempre he podido alcanzar este nivel en los últimos meses, así que estoy muy contento de haber llegado a la final. Y cuando le tocó hablar de su rival, no economizó elogios: Mika jugó un tenis increíble.
El dato del club y la mirada hacia adelante
Brunold, de 26 años, venía pisando fuerte en el circuito Challenger europeo con semifinales en Túnez y una final en Záhreb. Hasta hoy, el Tulln Tennis Club no tenía su nombre en la historia grande del torneo. Ahora sí, y con un asterisco que pesa más que cualquier trofeo: fue la consagración de dos tenistas que se animaron a ser visibles en un ambiente que todavía les exige coraje. Su próximo objetivo será el Challenger de Braga, la semana que viene en Portugal, donde llegará como candidato y con la mochila llena de confianza.
