Central levantó la Supercopa Internacional en una final caliente, con el VAR en el centro de la polémica
El Canalla venció 3-1 a Estudiantes en Santiago del Estero, con un penal de Di María que desató la furia del Pincha. Hubo empujones en la cancha, reproches en el túnel y aplausos irónicos en la premiación.
Les cuento de entrada cómo se cocinó el título, porque la foto final de Rosario Central con la Supercopa Internacional bien arriba no se entiende sin la decisión del VAR en el primer tiempo. El Canalla le ganó 3-1 a Estudiantes en el Madre de Ciudades, en Santiago del Estero, y se llevó un trofeo que se le venía negando. Pero el partido terminó mucho antes de que el árbitro Darío Herrera pitara el final: lo que arrancó como una discusión por una jugada en el área, terminó con empujones en la cancha, gritos en el túnel y una ceremonia de premios convertida en acto de protesta.
El partido se rompió a los 31 minutos del primer tiempo, cuando Herrera sancionó penal por un contacto de González Pirez sobre Enzo Copetti. El central visitante bajó al delantero cuando ya estaba entrando al área, el juez lo cobró, el VAR lo respaldó y Ángel Di María cambió el castigo por gol. A partir de ahí, todo se tiñó de discusión en el banco de Estudiantes y en la platea donde se sentó Juan Sebastián Verón, que reaccionó con una sonrisa y aplausos irónicos mientras Herrera revisaba la jugada.
Minuto 65: las otras dos jugadas que Estudiantes se llevó picando
El Pincha no se quedó quieto con el primer golpe. A los 65 reclamó una segunda amarilla para Elías Verón por una infracción sobre Adolfo Gaich. Poco después pidió penal por una mano de Ignacio Ovando dentro del área que Herrera dejó seguir. Jorge Almirón, rápido de reflejos, mandó a la calle a Verón antes de que el VAR lo volviera a complicar. Los tres reclamos terminaron en la nada para Estudiantes y encendieron al público platense, que terminó el partido con la sensación de que la mano se había inclinado para el otro lado.
Final caliente: del campo de juego al túnel y de la cancha a la premiación
- En el último minuto, con el resultado ya cerrado, integrantes de los dos planteles se fueron a las manos dentro de la cancha y la pelea siguió por el túnel hacia los vestuarios, con empujones e insultos cruzados.
- Cuando terminó el partido, Juan Sebastián Verón bajó a reclamarle de frente a Darío Herrera y debió ser separado por gente de seguridad y por colaboradores del propio club.
- Hubo un momento de duda sobre si Estudiantes iba a presentarse a la premiación. Verón ordenó que bajaran igual, y cuando Claudio Tapia entregó las medallas al cuerpo arbitral, los jugadores del Pincha aplaudieron con ironía, en una clara señal de disconformidad.
- Más tarde, ya con la sangre más fría, el presidente del Pincha felicitó a Central por el título y bajó un cambio al escándalo.
Un cruce con historia pesada y un título que Central esperaba hace rato
Esta final tenía un capítulo previo que los jugadores de Estudiantes no habían digerido. En los play-offs del Clausura, cuando Central fue consagrado campeón de la Tabla Anual a fines de noviembre de 2025, el Pincha le dio la espalda al protocolo de premiación y se fue del campo sin saludar. Aquella noche, además, fue victoria platense con gol de Cetré, lo que dejó la herida abierta. Ovando había calificado aquel gesto como una falta de respeto y este cruce tenía aroma a vendetta desde antes de la pelota rodar.
Mi balance, como les prometí al arranque, es el de un hincha que mira la foto y ve a Central levantando un trofeo que se le venía escapando. Pero también veo una final que se jugó más en las áreas del VAR y en los pasillos del estadio que en el césped. El Canalla ganó con contundencia y con una noche enorme de Di María, pero le va a costar mucho festejar en limpio si la escena que queda dando vueltas es la de los jugadores de Estudiantes aplaudiendo con sarcasmo a los árbitros en la premiación. Lo deportivo ya está: trofeo para Arroyito. Lo institucional, en cambio, quedó en veremos.
Dato histórico del club para guardar: esta Supercopa Internacional se suma a la rica historia de títulos de Rosario Central, que ya tenía en sus vitrinas varios campeonatos nacionales y copas internacionales, y se convierte en una de las conquistas más resonantes de los últimos años por la manera en que se construyó, con un Fideo determinante y un equipo que bancó la presión cuando el partido se empezó a complicar.
Pronóstico para la próxima fecha, con el título bajo el brazo: Central llega con envión y con Di María encendido, y en el corto plazo se va a tratar de meter de lleno en la pelea por el torneo local. Para Estudiantes, el golpe es duro en lo anímico y en lo deportivo, pero el plantel tiene con qué rearmarse. La próxima jornada será una buena prueba para ver si los de Almirón se sacan la bronca rápido o si la mochila de esta noche les pesa en el resultado.
