Chapelco: una avalancha sorprendió a dos esquiadores en el filo del cerro y salieron ilesos
Una masa de nieve se desprendió el jueves por la tarde en el sector posterior del Cerro Chapelco, a casi 1.980 metros de altura, en una zona no habilitada para esquiar. Dos personas que bajaban en zigzag quedaron a metros del frente blanco y lograron esquivarlo. El complejo activó el protocolo de seguridad y pidió respetar las pistas señalizadas.
La postal de Chapelco este invierno quedó sacudida por un episodio que dejó a más de uno con el corazón en la boca. El jueves por la tarde, una avalancha de gran tamaño se despegó del filo del Cerro Chapelco, en ese filo posterior que todos en San Martín de los Andes conocen porque se ve desde el pueblo pero al que muy pocos se animan a trepar. Ocurrió a casi 1.980 metros sobre el nivel del mar, en un sector que no integra el dominio esquiable habilitado por el complejo.
Dos esquiadores que bajaban en zigzag por la zona quedaron a pocos metros del avance de la nieve. Por suerte, los dos reaccionaron a tiempo y se alejaron sin lesiones. Los registros casuales que filmaron personas que estaban en las inmediaciones muestran la velocidad con la que la masa blanca bajó por la ladera: en segundos, el polvo y el frente de nieve taparon todo a su paso.
El operativo del complejo y la zona caliente
Enseguida se activó el protocolo de seguridad del centro de esquí. La prioridad fue mantener despejado el área, impedir que alguien más se metiera y empezar a evaluar la estabilidad de la montaña. Desde la concesionaria recordaron que el filo es uno de los puntos más altos del cerro y que ese sector no está señalizado ni autorizado para la práctica del esquí. La recomendación es concreta: quedarse dentro de las zonas habilitadas y respetar al personal especializado.
- Qué pasó: avalancha en el filo posterior del Cerro Chapelco, a casi 1.980 msnm.
- Cuándo: jueves por la tarde, en plena temporada invernal.
- Dónde: sector no habilitado para esquí, fuera del dominio esquiable.
- Quiénes estaban en riesgo: dos esquiadores que descendían en zigzag.
- Resultado: los dos ilesos, sin registrarse heridos.
- Qué hizo el complejo: activó el protocolo y cerró el acceso al sector.
- Qué pidió a la gente: permanecer en pistas habilitadas y respetar indicaciones.
Los que esquían hace años en Chapelco lo saben: el filo es una zona caliente, sobre todo después de nevadas intensas. Una vecina del barrio La Vega, Marta, me decía mientras cargaba los esquíes en el auto que "después de cada tormenta el viento acomoda la nieve como si fuera arena y arma cornisas que parecen firmes pero no lo son". La descripción sirve para entender por qué las autoridades remarcan que esas acumulaciones pueden volverse inestables cuando la adherencia entre capas es débil.
Por qué se desencadenan las avalanchas
Una avalancha se produce cuando una masa de nieve pierde estabilidad sobre una pendiente. Hay cuatro factores que se repiten: la acumulación de capas con distinta consistencia, los cambios bruscos de temperatura, el viento que redistribuye la nieve hacia ciertos puntos de la ladera y la inclinación del terreno. El paso de personas por sectores no habilitados puede sumar la carga justa para que esa masa se desmorone.
Por eso los centros de esquí delimitan con precisión las pistas seguras: no es un capricho ni un corralito, es la forma de separar la zona donde la nieve está controlada de aquella donde la montaña decide por sí sola. Chapelco extiende su temporada hasta el 30 de septiembre y la advertencia vuelve a quedar en el aire: mientras la montaña siga acumulando nieve y viento, el llamado es a no tentear afuera de las pistas.
