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Martes, 13 de octubre de 2026
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Cómo nació el Pyrahedron, la pirámide LED que iluminó las noches de "La Odisea" de Nolan

Un problema en el rodaje de la toma del asedio a Troya en Marruecos obligó al equipo de fotografía a inventar un dispositivo portátil que terminó usándose en todas las escenas nocturnas de la película.

Por Belén GiménezCultura y espectáculos · · hace 36 d
Cómo nació el Pyrahedron, la pirámide LED que iluminó las noches de "La Odisea" de Nolan

Les cuento cómo arranca esta historia: imagínense estar en un set enorme, en Aït Benhaddou, ese pueblo fortificado de Marruecos donde se levantaron reconstrucciones del Templo de Atenea para "La Odisea" de Christopher Nolan, con cientos de extras listos para rodar el asedio nocturno a Troya, y descubrir que no hay manera de iluminar esa inmensidad como si fuera fuego. El fuego real estaba descartado por seguridad y los focos convencionales se quedaban cortos. A mí, que sigo estos temas desde hace años, esto me parece de esas decisiones que cambian la forma de hacer cine sin que el espectador se entere, y por eso vale la pena contarlo en detalle.

La secuencia de Troya fue, según lo que se conoció del rodaje, la primera escena que se filmó para la película. Para resolver el problema, el director de fotografía Hoyte van Hoytema y el programador de panel Noah Shain se sentaron a pensar una solución a medida, y de ahí salió el Pyrahedron, una pirámide LED portable que terminó siendo, ni más ni menos, la fuente de luz nocturna de toda la producción. Lo que empezó como un parche terminó convertíendose en el estándar del set.

Una pirámide pensada para imitar el fuego

El dispositivo es, en su definición más simple, tres triángulos equiláteros de poco menos de un metro por lado, cada uno con seis circuitos hexagonales y seis LEDs COB por circuito, lo que da 36 píxeles por cara. Ensamblados en forma de pirámide, el conjunto emite luz en tres dimensiones, algo que un panel LED plano, por más bueno que sea, no puede conseguir. Esa geometría piramidal, además, le daba una base estable y liviana para apoyarla en cualquier parte del set sin necesidad de soportes complicados.

“Me pregunté si podríamos crear una fuente de fuego impresionista que se comportase exactamente como el fuego, que tuviese más o menos la misma forma, que se pudiese mover con facilidad y que estuviese alimentada con baterías.”Hoyte van Hoytema, director de fotografía

Los Pyrahedron se fabricaron en Beijing y se produjeron en dos versiones. Las llamadas "Dumb Pyra" reproducían un patrón de fuego fijo al conectarlas a una batería, una solución simple para planos donde no se necesitaba demasiado control. Las "Smart Pyra", en cambio, permitían alternar entre 36 aspectos diferentes y controlarse desde una consola de luces, lo que le daba al equipo la flexibilidad de ir modulando el ambiente según lo que pidiera la escena. Ambas versiones admitían además la reproducción de videos de llamas reales a baja resolución, un detalle pequeño pero clave para sumar realismo.

Del troyano a todas las noches de la película

  • En el set, los Pyrahedron se adherían a paredes, se atornillaban a estructuras o simplemente se apoyaban en el suelo, aprovechando su peso ligero y su forma estable.
  • Las mediciones de exposición estimadas eran de T4 a unos tres metros con ISO 500, valores suficientes para el tipo de planos que se rodaban.
  • Lo que nació como solución para una sola escena terminó usándose en todos los pasajes nocturnos del filme.
  • Van Hoytema resumió la apuesta en una frase que a mí me quedó dando vueltas: "Las unidades eran creíbles, se podían producir en masa y eran fáciles de transportar y de manejar. Se convirtieron en nuestra luz de preferencia para todas las escenas nocturnas".

A mí lo que más me gusta de esta historia es el círculo completo: un problema concreto, una limitación de un set enorme, terminó empujando a un director de fotografía y a un programador a inventar un aparato que probablemente vamos a empezar a ver en otras producciones. No es magia, es trabajo artesanal sobre la luz, y eso siempre me parece de lo más humano del cine. Mientras escribo esto pienso en lo que escuché el otro día en la puerta de un cine, de alguien que salía de otra película y le decía a un amigo: "hoy todo se ve igual de noche en cualquier película". Ojalá que estos inventos, que no se ven pero se sienten, ayuden a que esa frase deje de tener razón.

BG
Belén GiménezCultura y espectáculos

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