Compras internacionales: el cupo de cinco envíos es anual, por persona y compartido entre plataformas
La franquicia de US$ 400 por paquete no equivale a un presupuesto anual ni al tope máximo permitido; además, pueden corresponder IVA, impuestos internos y cargos del operador postal aunque el envío quede exento de derechos de importación.
El precio de los productos no es el único monto que conviene revisar antes de confirmar una compra en plataformas como Shein o Temu. Según la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), los pedidos que llegan al país pueden sumar impuestos y cargos incluso cuando su valor queda dentro de los US$ 400 contemplados por la franquicia para envíos internacionales.
La franquicia vigente exime de derechos de importación y de tasa de estadística a los envíos que cumplen las condiciones del régimen. El beneficio no elimina necesariamente el IVA ni los impuestos internos que puedan corresponder al producto, y tampoco absorben los cargos del operador postal por servicio de entrega o por almacenaje cuando el paquete queda demorado en la dependencia aduanera.
Tres condiciones que conviene separar
- El valor cubierto por la franquicia: US$ 400 FOB por envío, no un tope de gasto anual ni un presupuesto disponible.
- La cantidad de envíos habilitados: cinco por destinatario y por año calendario, compartidos entre todas las plataformas de compras internacionales.
- El monto máximo de la modalidad de ingreso: hasta US$ 3.000 por operación en pequeños envíos vía courier, con límites de peso y de unidades.
Vamos a los números. El umbral de US$ 400 corresponde al valor FOB de cada envío que puede acceder al beneficio. Si una compra alcanza los US$ 500 FOB, los derechos y la tasa estadística que cubre la franquicia se calculan sobre los US$ 100 excedentes, sin perjuicio del IVA y demás tributos internos que correspondan según el producto. Esa diferenciación es la que suele confundir al consumidor, que compara con el índice de precios al consumidor y observa que el tipo de cambio y la inflación anual modifican permanentemente la relación entre el monto abonado y el gravamen final.
El cupo, en tanto, se cuenta por persona y por año calendario. Cambiar de tienda no renueva los cinco envíos disponibles, dado que la administración los consolida por destinatario. Una vez agotado ese límite, cualquier compra adicional queda fuera de la franquicia y debe analizarse según la modalidad de ingreso que se utilice, con los tributos que correspondan, sin asumir automáticamente que el paquete conserva la exención.
En el caso de los pequeños envíos mediante courier, el régimen contempla un máximo de US$ 3.000 por operación, hasta 50 kilos por paquete y hasta tres unidades de la misma especie. Esta modalidad también puede utilizada cinco veces por año calendario y por persona, según la normativa de ARCA. Por eso, encontrarse por debajo del tope de valor no garantiza el cumplimiento de la totalidad de los requisitos, ya que el peso, la cantidad de unidades y el número de operaciones anuales son variables independientes que se controlan de forma simultánea.
Antes de confirmar el pago, conviene revisar cuántos envíos se utilizaron en lo que va del año, qué contiene el paquete y bajo qué modalidad ingresará al país. En el comparativo con el año anterior, la principal modificación normativa radicó en la consolidación del cupo por destinatario, una disposición que reemplazó la lógica anterior en la que cada plataforma administraba su propio contador. Para el comprador, el dato más difícil de calcular suele ser el costo final del paquete una vez sumados IVA, impuestos internos y cargos logísticos, ya que la franquicia cubre únicamente derechos de importación y tasa estadística.
