Saltar al contenido
Martes, 13 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

Cuánto sale comer en Don Julio: la carta de precios que difundió una turista y la lectura con otro restaurante de Palermo

Empanadas a $13.000, ojo de bife a $101.000 y mollejas a $113.000: la radiografía completa de los valores de la parrilla de Palermo según una imagen del menú, y por qué el gramaje cambia la comparación con otro local del barrio.

Por Griselda AyalaEmpleo público y economía · · hace 7 d
Cuánto sale comer en Don Julio: la carta de precios que difundió una turista y la lectura con otro restaurante de Palermo

Una visitante difundió en redes sociales las imágenes del menú de la parrilla Don Julio, ubicada en el barrio porteño de Palermo, y los importes que allí se observan reavivaron el debate sobre los precios del segmento gastronómico de alta gama en la Ciudad de Buenos Aires. La carta relevada por la turista detalla valores para entradas, cortes de carne, achuras y bebidas que, traducidos a dólares, se ubican en un rango elevado dentro del mercado local, según pudo reconstruir este medio a partir de las imágenes compartidas por la visitante.

Vamos a los números: qué dice la carta

En el apartado de entradas, las empanadas de carne cortada a cuchillo figuran a $13.000, la provoleta estacionada a $27.000 y las papas fritas a $19.000. En el segmento de cervezas, los valores arrancan en $13.000, mientras que los vinos por copa parten de $17.000. Entre los cortes de carne, el bife de cuadril se lista a $99.000 y el ojo de bife, a $101.000. El vacío fino y el bife de chorizo mariposa comparten un precio de $104.000, en tanto que el entrecot y el asado de tira trepan hasta $112.000 y el bife de lomo alcanza los $113.000.

Las achuras muestran una dispersión importante. La morcilla se ofrece a $7.000, los riñones a $39.000 y los chinchulines de novillo a $48.000. Las mollejas de corazón se ubican en $113.000, en tanto que la degustación de achuras llega a $181.000, de acuerdo con los importes que se observan en las imágenes del menú difundidas por la visitante. Para poner esos valores en perspectiva, conviene compararlos con los del año anterior y con la evolución del índice de precios al consumidor, dado que la dinámica inflacionaria de los últimos ejercicios en la Argentina obliga a leer cualquier lista de precios en clave de variación real.

La comparación con otra parrilla del barrio

El ejercicio comparativo con otro restaurante del mismo barrio arroja conclusiones que dependen del gramaje de cada porción. En el caso del bife de chorizo ancho, Don Julio cobra $97.000 por 500 gramos, lo que equivale a $194.000 por kilo, mientras que en el otro establecimiento una porción de 800 gramos se ofrece a $100.600, es decir, $125.750 por kilo. Aunque el importe por plato resulta cercano, la diferencia de 300 gramos modifica sustancialmente el análisis: en términos relativos, el otro local ofrece más carne por cada peso abonado en ese corte.

  • Mollejas: $113.000 en Don Julio, frente a $80.900 en el otro restaurante.
  • Chinchulines: $48.000 en Don Julio, contra $33.700 en el otro local.
  • Riñones: $39.000 en Don Julio, mientras que en la otra parrilla ascienden a $41.700.
  • Bife de chorizo por kilo: $194.000 en Don Julio (500 g) y $125.750 en el otro local (800 g).
  • Provoleta: $27.000; empanadas: $13.000; papas fritas: $19.000.

La comparación, no obstante, presenta una limitación metodológica que este medio considera necesario señalar: no todas las porciones de achuras tienen el mismo gramaje en ambos locales, por lo que la lectura de los precios requiere prudencia. Aun así, la información disponible permite sostener que, para un mismo corte en el mismo barrio, la diferencia de precio por kilo puede ser significativa y, en algunos casos, inversa a la que sugeriría una lectura superficial del ticket.

El local y la experiencia según la visitante

Don Julio fue fundada en 1999 por Pablo Rivero y se encuentra en el barrio porteño de Palermo. Su propuesta se sostiene sobre carnes de ganado Aberdeen Angus y Hereford alimentado a pasto, una carta de acompañamientos y una selección de vinos argentinos. La turista que difundió las imágenes calificó su experiencia con cinco estrellas y destacó la calidad de la comida, la atención y el ambiente, al tiempo que señaló que el acceso al local requiere reserva previa, un dato relevante al momento de planificar una visita.

Para los lectores que evalúan dónde gastar su presupuesto en una salida gastronómica, la fotografía del menú difundida por la visitante deja al menos tres ejes sobre los que construir la decisión: el precio absoluto del corte o la achura elegida, el gramaje efectivamente servido y el peso del resto de los componentes del cubierto, desde las entradas hasta las bebidas. La decisión final, como ocurre en buena parte de los consumos premium del mercado porteño, depende del valor que cada comensal asigne a la combinación de producto, ambiente y servicio que ofrece cada casa.

GA
Griselda AyalaEmpleo público y economía

Te puede interesar