Davidovich Fokina cortó la ilusión de Zverev en Shanghái y la final será toda española
El alemán, que será número uno a fin de año, reconoció que está fundido: un día libre desde el US Open. Del otro lado, Rafael Jódar, de 20 años, barrió a Medvedev y armó una definición con aroma ibérico. El domingo, desde las 5.30 de la Argentina, se juega el título.
Arrancó la nota con lo que pasó: Alejandro Davidovich Fokina le ganó a Alexander Zverev por 5-7, 6-4 y 6-3 y se metió en la final del Masters 1000 de Shanghái. Se acabó el invicto del alemán en el torneo chino y se armó, encima, una definición con los dos representantes de España. Digo esto de entrada porque, para mí, el dato fuerte no es sólo la derrota del que va a ser número uno, sino el golpe de timón de un tenis español que viene empujando fuerte.
Lo del alemán, ojo, no fue un papelón. Zverev se llevó el primer set y apenas cedió dos quiebres en casi dos horas y media de partido. Pero no le alcanzó. Davidovich Fokina lo leyó, lo esperó y lo pasó por encima en el momento justo. El malagueño, de 26 años, festejó con un salto que vale un ranking histórico: a partir de este lunes aparecerá en el puesto 14 del mundo, su mejor marca como profesional.
Minuto 90: Zverev habla y deja la frase del torneo
“No soy un robot, soy un ser humano y me canso. Después del US Open solo tuve un día libre. He jugado mucho tenis, lo que es positivo porque significa que he jugado bien. Pero me noto falto de energía. Me sentía apagado ya en el primer set, aun habiéndolo ganado. Necesito un break, parar al menos unos días, y ver cómo reacciona mi cuerpo.”Alexander Zverev
Lo dijo Zverev en la conferencia de prensa, ya con la mochila guardada y la cabeza en otro lado. La confesión es fuerte: un solo día libre desde que perdió la final del US Open a principios de septiembre. Casi dos meses compitiendo al máximo, con títulos de por medio y un calendario que no perdona. Para mí, ahí está la lectura del año del alemán: el físico le pasó la factura en el peor momento, justo cuando peleaba por un Masters 1000 y la cima del ranking. Lo de llorar a Zverev no tiene sentido; al contrario, el pibe cerró el año siendo el mejor de todos, número uno desde fin de mes aunque hoy figure segundo. Pero el cuerpo, dicen, no miente nunca.
La otra semi: Jódar, veinte años y a la final
Del otro lado del cuadro hubo otra sorpresa con forma de confirmación. Rafael Jódar, 13° del ranking y con apenas 20 años, le ganó a Daniil Medvedev por 6-3 y 6-4 en una hora y 36 minutos. Partido serio, sin aspavientos, del chico que muchos colocan como el futuro del tenis español. Y así, sin que nadie lo pidiera, quedó servida una final cien por ciento española en Shanghái, algo que el torneo asiático no veía desde hace rato.
Mi pronóstico para la final: le voy a Davidovich Fokina, y lo digo con la boca llena. Es el que viene de dar el golpe, el que llega con el mejor ranking de su vida y el que sabe lo que es ganarle a un top 3 en una semifinal de Masters. Jódar es el futuro, sí, pero todavía le falta un hervor en partidos así. Tres sets, dos horas largas, y el malagueño levantando el primer Masters 1000 de su carrera. Así lo veo yo, desde este lado de la pantalla. Y el domingo, a las 5.30, lo confirmamos o lo desmentimos juntos.
