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Martes, 13 de octubre de 2026
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De acampar en Neuquén a abrir La Fonda: la cocina que Banegas construyó en dos años y medio

Llegó a dedo desde Azul, durmió bajo una carpa y pasó por un refugio. Con dos hornallas y un horno roto armó una clientela de quinientas personas. A los 36, Ezequiel Banegas estrena local propio en el barrio Mariano Moreno.

Por Darío BogadoFrontera y Clorinda · · hace 36 d
De acampar en Neuquén a abrir La Fonda: la cocina que Banegas construyó en dos años y medio

El guaraní se negociaba este lunes en las casas de cambio de la frontera a 1.500 pesos, mientras el tránsito por el puente internacional San Ignacio de Loyola, que une Clorinda con Puerto Falcón, se desarrollaba con normalidad y sin filas de consideración del lado paraguayo. En esa tónica, del otro lado del puente también la jornada arrancó tranquila, con el comercio abierto y los compradores del microcentro cumpliendo la rutina de siempre.

En Neuquén, la historia de Ezequiel Banegas se transformó en una de esas notas que incomodan y emocionan al mismo tiempo. Tenía 33 años cuando se subió a la ruta desde Azul, provincia de Buenos Aires, con lo puesto y sin destino fijo. Fueron dos días a dedo hasta la capital neuquina. Llegó en febrero de 2024 sin trabajo ni techo. Las primeras noches las pasó a la intemperie.

Una carpa, un refugio y la decisión de empezar de nuevo

Para soportar el frío pidió ayuda en un grupo de Facebook: necesitaba una carpa. Un vecino identificado como Raúl le acercó una carpa, una almohada y un acolchado. Esa colaboración le dio margen para moverse y buscar laburo. Después encontró lugar en un refugio de la calle Belgrano al 2500, donde recibió acompañamiento para reordenar la vida cotidiana. El propio Banegas lo resume con una frase que bien podría ser un lema: opa’a reko porã, que en guaraní significa tener una vida ordenada, y traducida al castellano: «Me ayudaron muchísimo a reintegrarme a la sociedad. Me sirvió para salir adelante».

De jefe de ventas a cocinero de plaza

El primer empleo estable fue en el área de mantenimiento de una empresa de logística. Después se cruzó a Cipolletti y entró a un corralón como vendedor; terminó como jefe de ventas. Esa etapa, contó, le dejó herramientas que después volcó al proyecto gastronómico. La cocina, sin embargo, siempre estuvo en la cabeza. Con solo dos hornallas, un horno que no andaba y una heladera chica, arrancó vendiendo tortas fritas, chipá y bolas de fraile en el Paseo de la Costa. Cuando la clientela empezó a responder, agregó pizzas, empanadas y hamburguesas, un producto detrás del otro, a medida que podía invertir y cumplir con los pedidos.

  • Dos hornallas, un horno roto y una heladera pequeña como cocina de partida.
  • Tortas fritas, chipá y bolas de fraile como primeros productos.
  • Pizzas, empanadas y hamburguesas incorporadas por demanda.
  • Una cuenta de Instagram que arrancó con quince seguidores y se acercó al millar.
  • Una clientela de quinientas personas construida a base de boca a boca.

La Fonda, a metros de su casa

Durante un año ahorró peso por peso para poder abrir un local propio. «Todos los meses trataba de guardar algo. Me privé de muchas cosas», reconoció. El espacio que encontró queda a metros de su casa, en Mitre y Correntoso, en el barrio Mariano Moreno. Lo bautizó La Fonda. Abrirá de lunes a domingo, excepto los martes, en dos turnos: mediodía, de 12 a 15, y noche, de 20 a 23.30. La carta arranca con hamburguesas, lomos, empanadas, pizzas, tartas y burritos, y más adelante proyecta sumar un menú diario al mediodía.

Banegas no ve la apertura como una meta final. Lo dijo sin vueltas: «Mi sueño es abrirme un bodegón, con platos abundantes y precios accesibles para las familias. Pero vamos de de a poquito, paso por paso». Del otro lado del puente, este lunes, mientras Ezequiel ultimaba los detalles del local neuquino, la actividad en Clorinda seguía su ritmo habitual y el cruce con Puerto Falcón operaba con normalidad, como para recordar que, a veces, las historias que empiezan en una carpa terminan en la mesa de un barrio cualquiera.

DB
Darío BogadoFrontera y Clorinda

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