Saltar al contenido
Martes, 13 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Desorientación súbita en adultos mayores: por qué los médicos piden no esperar y consultar de inmediato

La farmacéutica de cuidados intensivos de Cleveland Clinic, Heather Torbic, advirtió que un cambio brusco en la atención o la conducta puede corresponder a un cuadro de delirio, muchas veces reversible si se trata la causa que lo origina. La diferencia con la demencia está en los plazos y en la forma de aparición.

Por Iván LedesmaÚltimo momento · · hace 27 d
Desorientación súbita en adultos mayores: por qué los médicos piden no esperar y consultar de inmediato

Una desorientación repentina en un adulto mayor demanda atención médica inmediata, incluso en personas que ya cuentan con un diagnóstico de demencia. Así lo planteó Heather Torbic, farmacéutica de cuidados intensivos de la Cleveland Clinic, en diálogo con este medio. La especialista sostuvo que ese cambio abrupto puede corresponder a un episodio de delirio, un cuadro que suele advertir sobre un problema de salud subyacente y que, en muchos casos, puede revertirse al tratar el factor que lo desencadenó.

Cómo distinguirlo de la demencia

Para familiares y cuidadores, una diferencia práctica está en los tiempos. El delirio puede instalarse en horas o a lo largo de uno o dos días. La demencia, en cambio, se desarrolla durante meses o años, con un deterioro gradual de las capacidades que afecta las actividades cotidianas. También importa la variabilidad a lo largo del día: en el delirio, un período de lucidez puede dar paso a otro de confusión dentro de la misma jornada.

Otra señal es la dificultad para concentrarse en lo que ocurre alrededor, junto con cambios de conducta respecto del comportamiento habitual, como un mayor retraimiento o agresividad. Según Torbic, en las primeras etapas de la demencia la atención suele conservar mayor estabilidad. Aunque ambos procesos comparten problemas de memoria y orientación, su evolución y la respuesta médica que requieren son distintas.

  • Desorientación que aparece de golpe, en horas o uno o dos días.
  • Dificultad repentina para sostener una conversación o seguir el hilo de lo que ocurre.
  • Alternancia entre lucidez y confusión dentro de la misma jornada.
  • Cambios de conducta marcados, como retraimiento o agresividad inusuales.
  • Empeoramiento brusco en una persona con diagnóstico previo de demencia.

El delirio se presenta con frecuencia durante las internaciones, sobre todo en cuidados intensivos, y su riesgo crece cuando la hospitalización se prolonga, confirmó Torbic. Ante la aparición del cuadro, el equipo de salud busca un desencadenante tratable: una infección, un desequilibrio metabólico, un efecto medicamentoso u otra causa identificada. Corregir ese origen permite, en muchos casos, revertir la confusión.

La demencia también requiere evaluación médica, aunque en general no constituye una emergencia por sí sola. No obstante, quienes la padecen son más vulnerables al delirio durante enfermedades o internaciones, según la especialista. Por eso, reconocer una alteración abrupta respecto del estado habitual resulta clave para orientar la atención, evitar demoras en el diagnóstico y actuar sobre el problema que pudo haberla detonado. En desarrollo, última actualización 14:42.

IL
Iván LedesmaÚltimo momento

Te puede interesar