El Logitech G512 X 98 llega para terminar con la pelea de la oficina y la gaming room en un solo teclado
La marca suiza presentó un modelo de 98 teclas con sensores analógicos en las teclas de movimiento, switches intercambiables sin soldar y una tasa de respuesta de 8.000 hercios, pensado para quien alterna entre planilla y partida sin cambiar de periférico.
Yo lo veo todas las semanas: el amigo que trabaja de lunes a viernes con un teclado silencioso y los sábados se pone a tirar heads con un teclado ruidoso que hace temblar el monitor. Dos equipos, dos cables, dos gastos. La nueva propuesta de Logitech parece escrita para esa persona que se cansó de elegir entre una cosa y la otra, y a mí me parece una de las movidas más inteligentes que vi en el segmento en mucho tiempo.
Un teclado que pesa como un ladrillo y suena como un suspiro
El G512 X 98 pesa un kilo y tiene un armado con juntas de silicona que amortiguaguan cada pulsación y bajan el nivel de ruido, algo que se agradece tanto en un videollamada de las nueve de la mañana como en una partida competitiva a las tres de la mañana. Las teclas son de PBT por inyección doble, un material que no se desgasta ni se pone brillante con los meses de uso, y la retroiluminación RGB de 16,8 millones de colores atraviesa los símbolos sin deformarlos.
- Tecnología TMR (magnetorresistencia de túnel) en las teclas de movimiento, con una latencia de 0,125 milisegundos.
- Tasa de respuesta de 8.000 hercios, útil para juegos de pelea y shooters competitivos.
- Sistema Dual Swap: se pueden combinar interruptores analógicos en WASD y flechas con switches mecánicos tradicionales de 3 o 5 pines en el resto, sin soldar nada.
- Incluye nueve switches analógicos Gateron KS-20 y cinco anillos SAPP para regular el punto de presión secundario, con un compartimento trasero para guardarlos.
- Dos diales giratorios programables desde el software G HUB, pensados para volumen, macros o edición de video.
- Cable USB-C a USB-A desmontable de 1,8 metros y patas que se transforman en extractores de teclas e interruptores.
Los diales de arriba y la promesa analógica
En la esquina superior derecha, dos diales giratorios sirven para subir y bajar volumen, disparar macros o navegar líneas de tiempo en editores de video sin tocar el mouse, algo que a los que pasamos horas armando piezas audiovisuales nos cambia la jornada. Pero la vedette técnica es la detección analógica en las teclas de movimiento: en un battle royale, el freno instantáneo o el cambio brusco de dirección deja de ser un problema y empieza a ser una ventaja, y la respuesta es tan baja que el personaje reacciona en el mismo fotograma en que uno presiona.
Para quien se pregunte si esto tiene sentido en una tecla de movimiento: lo tiene, y mucho, porque las direcciones dejan de ser un botón binario y pasan a comportarse como una palanca, lo que en shooters y juegos de pelea marca la diferencia entre anticipar al rival o llegar siempre un cuadro tarde.
La conexión es por cable, no tiene wireless, y la marca vende por separado el G512 X Palm Rest 98, un reposamuñecas de acrílico óptico con acabado mate que, según prometen, extiende el efecto de la iluminación hacia el escritorio. Un detalle estético que a algunos les puede sonar accesorio y a otros les puede cerrar la estética del setup, pero que conviene tener en cuenta antes de armar el presupuesto.
“Yo con un teclado solo no puedo, yo juego y trabajo, no me jodas con cambiar de equipo cada dos horas.”Un conocido, al pasar por la vidriera
En definitiva, el G512 X 98 no viene a reemplazar al teclado gamer extremo ni al mecánico silencioso de oficina: viene a ocupar ese lugar intermedio que casi nadie atiende, el del usuario que vive cambiando de software durante el día y quiere que su hardware se banque el ritmo sin pedirle nada a cambio. Habrá que ver cómo responde la comunidad y cuánto termina costando en pesos, pero la idea de fondo es de las más interesantes que aparecieron en lo que va del año.
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