En Mariano Moreno reparten semillas gratis y buscan al vecino que coseche el zapallo más grande del pueblo
El municipio relanza el concurso Ciudad Zapallo con una jornada abierta en el Balneario Municipal. La cita es el martes a las diez de la mañana, con capacitación y kits para quienes quieran animarse a su primera huerta.
El martes que viene, a las diez de la mañana, Mariano Moreno vuelve a tirar la semilla al voleo. Literalmente. El municipio y el PRODA abren la inscripción para la segunda edición del concurso Ciudad Zapallo, una movida que busca reavivar la tradición zapallera del Valle del Covunco y, de paso, sumar a vecinos que nunca tuvieron una huerta en la casa.
La cita es en el Balneario Municipal, la entrada es libre y no hace falta anotarse antes. Los que se acerquen reciben en el momento una capacitación exprés para arrancar a sembrar y, si les interesa participar, se llevan un kit de semillas sin cargo. O sea: van, escuchan, aprenden y vuelven a casa con lo necesario para poner manos a la tierra. O al menos a la maceta, que eso ya cuenta.
Del ladrillo al zapallo, en el mismo terreno
El que ganó la primera edición se llama Daniel Ceferino Panitrul, tiene 57 años y es conocido en el barrio Los Hornos por otra cosa: hace ladrillos. Empezó hace más de veinte en el taller de un tercero y desde 2008 trabaja por cuenta propia, en un predio pegado al arroyo Covunco. Hace tres años decidió sumar una huerta al mismo terreno, con semillas que le acercó el municipio. Armó su propio lote con papas, tomates y zapallos.
¿El resultado? Un zapallo de 23 kilos con 560 gramos que le dio el primer puesto. Detrás suyo quedaron Antonio Moscoso, de Covunco Arriba, con un ejemplar de 19,260 kilos, y Mariano Villagra, también de Los Hornos, con uno de 14,760 kilos. Y sí, esos son pesos de campo, no de verdulería: cuando hablamos de zapallos de concurso, el tamaño se mide en kilos completos, no en unidades.
La política pública detrás de la semilla
Carolina Gez, del área de Producción municipal, acompañó a los huerteros durante toda la primera temporada. Su lectura del resultado fue concreta: "Cuando hay política pública y manos dispuestas, la tierra responde". Una frase que sirve de banderín para esta segunda edición, que mantiene la idea de sumar tanto a productores con experiencia como a familias que nunca sembraron un pepino en una maceta en el patio.
¿Y eso para qué sirve?
Sirve para varias cosas a la vez. Recupera un cultivo que fue emblema del Valle del Covunco, cuando la zona funcionó como colonia agrícola y pastoril. Le da a gente como Panitrul un ingreso extra sin dejar la actividad principal, en su caso la ladrillería. Y le abre la puerta a vecinos que quieren empezar de cero, sin tener que gastar en semillas o en cursos. Con un kit y una mañana de charla, ya están en carrera.
- Cuándo: martes 13 de octubre, desde las 10 de la mañana.
- Dónde: Balneario Municipal de Mariano Moreno.
- Quién puede ir: cualquier vecino, productor o no, con o sin experiencia.
- Qué se lleva quien se anote: kit de semillas gratuito y capacitación para arrancar.
- Qué se concursa: el zapallo más pesado de la temporada 2026-2027.
Por cierto, si alguna vez tuviste huerta en casa y te acordás de lo más difícil de mantenerla, el contacto quedó abierto al final del material de base. Yo, Yamila Riquelme, firmo esta nota con la sospecha de que la mayoría va a decir lo mismo: el riego en verano. Pero bueno, mejor preguntarlo.
