Google apuesta fuerte a la energía nuclear para sostener su revolución de inteligencia artificial
Alphabet firmó con Constellation Energy un acuerdo a 20 años por más de 4.300 millones de dólares para modernizar 11 reactores en Estados Unidos. La movida garantiza electricidad firme para sus centros de datos y le abre la puerta al gigante energético para usar Gemini en su operatoria diaria.
La carrera por alimentar la inteligencia artificial pasó del dicho al hecho. Alphabet, la dueña de Google, acaba de sellar un contrato a 20 años con Constellation Energy, una de las operadoras nucleares más grandes de Estados Unidos, para garantizar el flujo eléctrico que sus modelos de IA van a devorar durante las próximas dos décadas. La cifra no es menor: más de 4.300 millones de dólares.
Acá va una aclaración para los que no están tan metidos en el tema. Cuando uno entrena un modelo de lenguaje grande, como los que están detrás de Gemini o ChatGPT, se gastan cantidades industriales de electricidad. No es un secreto, pero pocas veces se dimensiona: hay entrenamientos puntuales que consumen tanto como una ciudad chica. Por eso Google se mueve rápido para asegurarse energía firme, sin sobresaltos.
Reactor por reactor, estado por estado
El plan no pasa por construir centrales desde cero, algo que llevaría años y dólares extra. La idea es más práctica: actualizar once reactores que ya están funcionando en Illinois, Pensilvania y Nueva Jersey, meterles tecnología que mejore su rendimiento térmico y eléctrico, y sacarle así unos 890 megavatios extra a la red PJM Interconnection, que es el operador eléctrico más grande de Estados Unidos.
Para ponerlo en números de la casa, esos 890 megavatios equivalen más o menos a lo que generaría un reactor nuevo de gran porte, pero obtenidos a partir de plantas que ya están en pie. Menos cemento, menos plazos, menos trabas regulatorias.
- La matriz de Google se llama Alphabet y agrupa a Google, YouTube y otras firmas.
- El contrato es a 20 años, una rareza en el sector tecnológico, acostumbrado a pensar trimestre a trimestre.
- Los 11 reactores están repartidos entre Illinois, Pensilvania y Nueva Jersey.
- La red PJM Interconnection abastece a unos 65 millones de personas en la costa este de Estados Unidos.
- El acuerdo se enmarca en la alianza AI for Energy, que cruza nube, IA y generación eléctrica.
El ida y vuelta: Google da nube, Constellation da electrones
Lo interesante es que la negociación no va en una sola dirección. Constellation, que hasta acá se dedicaba a producir electricidad, va a empezar a usar Google Cloud y Gemini Enterprise para su operatoria interna. Según la propia empresa, estas herramientas se aplicarán a cosas muy concretas: elegir dónde conviene emplazar una nueva planta, mantener mejor los activos físicos y proteger la infraestructura crítica.
Me lo crucé a un becario del área de energía que está haciendo su tesis de maestría y me resumió el negocio con una frase que me quedó dando vueltas: "Google compra electrones estables y, como vuelto, le presta su cerebro a la compañía eléctrica". Un trueque que pinta cómo se vienen negociando los grandes acuerdos de esta década.
La movida se da en un contexto donde la energía nuclear dejó de ser la Cenicienta del sistema eléctrico. Su principal atractivo para la IA es que genera electricidad de manera continua, las 24 horas, sin depender del sol ni del viento, algo que las renovables no pueden asegurar todavía por sí solas.
¿Y eso para qué sirve? Sirve para entender por qué la próxima pelea entre las grandes tecnológicas no se va a ganar solo con algoritmos más finos, sino también con quién tiene asegurados los kilovatios. La inteligencia artificial necesita músculo eléctrico, y Google acaba de poner una cifra concreta sobre la mesa para garantizarlo.
