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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Hidroterapia: en qué consiste la rehabilitación en pileta y qué condiciones de salud aborda

La terapia acuática es una modalidad de rehabilitación que se desarrolla en pileta bajo supervisión profesional y se indica como complemento de tratamientos médicos para lesiones articulares, dolor crónico, recuperación posquirúrgica y algunas patologías neurológicas

Por Griselda AyalaEmpleo público y economía · · hace 56 min
Hidroterapia: en qué consiste la rehabilitación en pileta y qué condiciones de salud aborda

Griselda Ayala, Empleo público y economía. La terapia acuática constituye una modalidad de rehabilitación que se desarrolla en piletas de poca profundidad bajo la supervisión de fisioterapeutas o terapeutas ocupacionales, según describe el material de referencia. La disciplina no exige saber nadar ni reemplaza una rutina deportiva convencional: cada sesión se diseña a partir de una evaluación individual y se ajusta al estado de salud, la condición física y los objetivos planteados para cada paciente.

Cuatro propiedades del agua como entorno terapéutico

El agua funciona como recurso terapéutico a partir de cuatro propiedades físicas. La flotabilidad reduce el efecto de la gravedad sobre las articulaciones: con el agua a la altura de la cintura, una persona percibe que carga aproximadamente la mitad de su peso corporal, lo que permite ejecutar ejercicios que resultarían dolorosos o inviables sobre una superficie firme. La resistencia del agua, por su parte, ofrece hasta 700 veces más resistencia que el aire y posibilita el trabajo de fuerza sin necesidad de pesas ni otros equipos. La presión hidrostática puede colaborar en la reducción de la hinchazón de tejidos blandos, mientras que la temperatura tibia favorece la relajación muscular.

Qué cuadros de salud pueden beneficiarse con esta modalidad

  • Artritis y osteoartritis.
  • Dolor crónico y fibromialgia.
  • Lesiones de rodilla, cadera, tobillo, cuello, hombro y zona lumbar.
  • Hernias discales y estenosis espinal.
  • Procesos previos o posteriores a cirugías ortopédicas.
  • Condiciones neurológicas como enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple y secuelas de accidente cerebrovascular.
“El trabajo en pileta puede emplearse para fortalecer el tronco y mejorar el equilibrio antes de avanzar hacia ejercicios en tierra”Jenea Smith, fisioterapeuta de la Universidad de Missouri

Una sesión típica combina movimientos de movilidad articular, ejercicios de piernas y brazos, trabajo de equilibrio y práctica de marcha. Los programas suelen organizarse en ciclos acotados, con una cantidad de encuentros definida según la evolución del paciente y los objetivos clínicos planteados por el equipo tratante.

GA
Griselda AyalaEmpleo público y economía

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