Jornada negra para el tenis argentino en Shanghai: cuatro caídas y un Cerúndolo que sigue de pie
Etcheverry, Tirante, Ugo Carabelli y Juan Manuel Cerúndolo se despidieron en segunda ronda del Masters 1000 chino. Francisco Cerúndolo avanzó a tercera y Báez aún debe jugar su partido. Lo que dejó el sábado para los argentinos.
Fue un sábado de cepo general para los argentinos en Shanghai. Cuatro jugadores saltaron a la cancha por la segunda ronda del Masters 1000 y los cuatro se volvieron con las valijas. Una jornada que duele, porque no siempre pasa que la legión entera se quede en el camino en el mismo día. Lo de Francisco Cerúndolo, que ya está en tercera, fue la única nota salvadora. Sebastián Báez todavía tiene su partido pendiente y ahí se cuelga una última ilusión.
Los partidos que se perdieron
- Martín Etcheverry (31°) cayó ante el checo Dalibor Svrcina (126°) por 6-3, 3-6 y 7-5. Lo había dado vuelta y había forzado el tercero, pero el checo, que entró desde la qualy, sostuvo los nervios en el momento clave.
- Thiago Tirante (54°) perdió con el español Rafael Jódar (13°) por 4-6, 6-2 y 6-3. El platense empezó arriba con un quiebre temprano y el saque firme, pero Jódar se enchufó, emparejó el trámite y se lo llevó en un tercer set de 51 minutos.
- Camilo Ugo Carabelli (77°) protagonizó la despedida más digna. Le ganó el primer set a Felix Auger-Aliassime (6°), peleó el segundo hasta el tie-break y allí se le escapó por 7-1. El canadiense definió el partido en el tercero por 7-5.
- Juan Manuel Cerúndolo (55°) no pudo con Carlos Alcaraz (3°), reciente campeón del ATP 500 de Tokio. Cayo por 6-3 y 6-3, sin encontrarle la vuelta al español, uno de los grandes candidatos al título en Shanghai.
La lectura es cruda: cuatro jugadores, cuatro derrotas. Pero ojo, ninguna fue un papelón. Etcheverry jugó contra un rival 100 lugares abajo en el ranking y casi lo pasa. Ugo Carabelli le ganó un set a un top 10 y le peleó el segundo en el tie-break. Y Juanma Cerúndolo se cruzó con Alcaraz, que viene en un nivel demencial. No hay que buscar excusas, pero tampoco hay que quemarlos en la plaza pública.
Lo que queda en carrera
Francisco Cerúndolo (20°) es el que sostiene la bandera. Venció al ruso Roman Safiullin por 7-6 (7-5) y 6-3 y ya está en tercera ronda. Ahora lo espera el checo Jakub Mensik (15°), un rival durísimo, pero Franco viene mostrando un tenis maduro y con confianza. Si mantiene el nivel, tiene partido. Sebastián Báez (53°) todavía tiene que jugar su cruce ante el monegasco Valentin Vacherot (17°), un rival incómodo y con ranking alto. Es el último argentino que puede sumarse a Cerúndolo en tercera.
Mirada histórica y lo que viene
Dato para tener en cuenta: el tenis argentino atraviesa hace años un recambio generacional que duele, pero que también da estas noticias. Ya no alcanza con el talento suelto; hoy los jugadores formados en Buenos Aires, La Plata y Mar del Plata compiten en primera línea con rivales que vienen de academias europeas con millones detrás. Que haya cuatro argentinos en segunda ronda de un Masters 1000 ya es, en sí mismo, un mérito. Lo de Shanghai, más allá del resultado, confirma que la base está. Lo que falta es el salto. Mi pronóstico para la próxima fecha: Báez tiene con qué complicarle a Vacherot, pero el monegasco viene dulce y el cruce pinta muy parejo. Si pasa, Argentina tendría a dos representantes en tercera, un cierre digno para una jornada que arrancó con el corazón en la mano.
