La estampida de la inteligencia artificial dejó sin aire a la memoria RAM y revive un estándar que parecía jubilado
Un kit de 32 gigas de DDR5 cuesta hoy más del doble que el de DDR4. Intel y AMD dan marcha atrás y vuelven a habilitar plataformas viejas para no quedar afuera del mercado.
La escena es rara: uno entra a una tienda de computación con la idea de armarse una máquina moderna y termina mirando un kit de memoria de hace más de diez años como si fuera una ganga. Un kit de 32 gigabytes de DDR5, la tecnología que usan las computadoras nuevas, cuesta hoy unos 620 dólares. El equivalente en DDR4, la generación anterior, se consigue por 260. La diferencia es tan grande que ya no parece una cuestión de preferencias: parece una cuestión de bolsillo.
Acá conviene explicar un término técnico con un ejemplo de la casa. La memoria RAM es el mostrador donde la computadora apoya lo que está usando en ese momento: el navegador abierto, el video que se edita, la planilla enorme. DDR5 es el mostrador más nuevo, más rápido y más ancho. DDR4 es el mostrador anterior, que igual funciona bien para casi todas las tareas cotidianas. La diferencia entre uno y otro es como comparar una autopista nueva con una ruta vieja: la nueva tiene más carriles, pero la vieja todavía lleva autos.
Lo que empujó esta rareza es la inteligencia artificial. Los chips que se usan para entrenar y correr modelos de IA necesitan un insumo específico: memoria de alto ancho de banda. Una ejecutiva de Samsung dijo que esa clase de memoria va a pasar de representar el 20% de la capacidad de producción del sector en 2025 a cerca del 30% en 2027. En criollo: los fabricantes están dejando de producir memoria convencional para hacer la que usan los servidores de IA.
Dos gigantes dan marcha atrás
Intel había jubilado en 2024 a su zócalo LGA 1700, el conector físico donde se enchufa el procesador a la placa madre, con la idea de ir a una estrategia exclusiva de DDR5. Ahora prepara procesadores nuevos compatibles con ese mismo zócalo para los primeros meses de 2027. La fabricante de motherboards Gigabyte confirmó que dos de sus líneas van a soportar esos chips. AMD hizo algo parecido en agosto de 2026, cuando relanzó su plataforma AM4, también compatible con DDR4.
“Prevemos que la demanda va a superar a la oferta durante los próximos dos años. El 75% de nuestra producción para 2027 ya tiene comprador, a precios superiores a los actuales.”Sanjay Mehrotra, director ejecutivo de Micron
El dato de Mehrotra, el jefe de Micron, uno de los tres fabricantes grandes de memoria, ayuda a entender el cuadro. La empresa además dejó de vender memoria RAM al consumidor final: todo lo que produce va a parar a centros de datos. La consecuencia directa se ve en la calle: las computadoras de escritorio y las notebooks subieron de precio, y muchas marcas empezaron a ofrecer equipos con menos memoria por el mismo dinero. Celulares, dispositivos de streaming y consolas de videojuegos también sintieron el cimbronazo.
Conversé con Tomás, un becario del laboratorio de la facultad, que está armando su primera PC y me dijo algo que resume el momento: 'Voy por DDR4 porque la diferencia de plata me alcanza para comprar un disco sólido mucho más grande'. Su caso no es raro: en grupos de hardware ya hay guías enteras explicando cómo armar una máquina decente usando piezas de estándar viejo, algo impensado hace apenas dos años.
¿Y eso para qué sirve?
Sirve para entender que la inteligencia artificial no consume plata solo en la pantalla: la estamos pagando también en el mostrador de la tienda de computación. Y sirve para tomar una decisión práctica: si hoy alguien tiene que elegir entre pagar 620 dólares por 32 gigas de DDR5 o 260 por el mismo tamaño en DDR4, la respuesta económica está cantada. La pregunta interesante es cuánto va a durar esta ventana, porque si los fabricantes mantienen el desvío de producción hacia la memoria para IA, el estándar viejo puede convertirse en la opción más racional por un buen rato.
