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Martes, 13 de octubre de 2026
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La favorita de Samuel L. Jackson que muchos redescubrieron tarde: por qué Memoria letal sigue mereciendo otra vuelta

El actor la eligió como su película para volver a ver y al detective Mitch Hennessy como su personaje preferido. Repaso de un thriller de los noventa que mezcló amnesia, acción y un guion que pagó como ninguno.

Por Belén GiménezCultura y espectáculos · · hace 27 d
La favorita de Samuel L. Jackson que muchos redescubrieron tarde: por qué Memoria letal sigue mereciendo otra vuelta

Yo venía caminando por el palier del cine y una señora, ya en la puerta, le decía a su marido mientras guardaba las entradas en la cartera: «Esta la tengo que ver otra vez, me perdí la mitad». Eran los años en que Memoria letal se pasaba por cable a cualquier hora y, sin embargo, mucha gente la había descubierto tarde, o de pedazos. Ahora me entero de que ni más ni menos que Samuel L. Jackson la puso en el podio de las suyas, la que él mismo elegiría para volver a verla. Y eso, viniendo de un actor con más de cien largometrajes en el lomo, no es un dato menor.

De maestra con amnesia a espía que no sabe quién es

La historia arranca con una mujer que da clases y que, de un día para el otro, no logra reconstruir su propia vida. No recuerda de dónde viene ni por qué tiene habilidades que no se condicen con ser maestra. Para sacarse el espanto de encima contrata a un detective privado y, a partir de ahí, la pesquisa va sacando a la luz una identidad anterior que la propia protagonista desconocía: su nombre de código era Charly y era una asesina entrenada por la CIA. Esa revelación es la que empuja toda la maquinaria del filme, porque la acción aparece no como un capricho sino como la consecuencia lógica de un pasado que vuelve.

Geena Davis se hace cargo de la protagonista y comparte pantalla con Samuel L. Jackson, que encarna al investigador Mitch Hennessy, un tipo bastante particular, más bien charlatán y con una energía un poco desordenada, el típico personaje con el que Jackson se da el gusto de sacarse de encima el peso de su propia imagen de tipo duro. La dupla funciona porque él es el desorden y ella es el misterio, y entre los dos van armando una relación que combina el humor con la tensión de ir descubriendo quién es Charly en realidad.

Jackson la puso primera y no dudó

“Mi personaje favorito es una especie de detective privado un tanto excéntrico, un tipo un poco loco: Mitch Hennessy de 'Memoria letal'. Me encanta esa película, me lo pasé genial con Geena Davis.”Samuel L. Jackson

Lo dijo el propio Jackson al elegir qué película suya volvería a mirar, y la respuesta fue tan concreta como la frase: Memoria letal. En sus propias palabras, además, fue más allá y la eligió por encima de cualquier otro personaje que haya interpretado, un detalle que a mí, cada vez que lo leo, me llama la atención, porque estamos hablando de un actor que construyó a Jules Winnfield y a Nick Fury, entre tantos otros. Pero claro, uno entiende la elección cuando piensa en lo que se le permite hacer ahí: el tono descontracturado, la comicidad casi permanente y esa libertad de ser el partenaire simpático dentro de un thriller.

Un guion récord y un resultado desparejo

  • Guion escrito por Shane Black, comprado por 4 millones de dólares, cifra récord para la época.
  • Presupuesto total de la película: 65 millones de dólares.
  • Recaudación mundial en cines: 95 millones de dólares, por debajo de lo invertido.
  • Con el paso de los años se transformó en película de culto.
  • Hubo un proyecto de secuela que iba a dirigir Renny Harlin, pero no se concretó.

Si uno mira los números, Memoria letal no fue precisamente un éxito de boletería en su momento: costó 65 millones y recaudó 95 en todo el mundo, un saldo que, para los parámetros actuales de Hollywood, la dejaba afuera del podio. Lo que rescata al filme es justamente el guion de Shane Black, un especialista en esos thriller con diálogos filosos que en aquel momento rompió el mercado con un precio inédito. Y también, claro, el paso del tiempo, que la fue convirtiendo en película de culto, esa categoría que salva a muchas películas que en su estreno no encontraron al espectador que les correspondía.

A mí, lo que más me interesa de esta historia es lo que dice sobre Jackson. Detrás de la elección está la idea de un actor que, pudiendo colgarse la medalla de cualquiera de sus papeles taquilleros, elige a uno que casi nadie mencionaría en un ranking de figuras del cine. Es como si el cariño pesant más que el currículum. Y eso, de algún modo, también es lo que le pasa a mucha gente con esta película: uno la recomienda y la otra persona responde con un «no la vi» o, peor, con un «me parece que la vi por televisión pero no me acuerdo». Memoria letal, justamente, es la historia de alguien que no se acuerda de quién es. Verla dos veces, o tres, es, en el fondo, una forma de hacer memoria. Como me dijo la señora del palier mientras esperaba el ascensor: «A veces hay que mirar dos veces para entender quién sos».

BG
Belén GiménezCultura y espectáculos

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