La internet que no ves: cuando los robots ya son más que nosotros
Los agentes de inteligencia artificial superan en tráfico a las personas y rompen el pacto histórico entre buscadores y medios. Periodistas y plataformas empiezan a discutir cómo cobrar cuando una máquina se nutre de lo que otros escriben.
Acá va una confesión: cada vez que abro el panel de analytics del diario donde trabajo, me encuentro con la misma postal de los últimos meses. Bajan las visitas humanas, suben las visitas que nadie sabe bien de dónde vienen. Son los agentes de inteligencia artificial: robots que recorren la web para entrenar modelos, responder consultas o simplemente cumplir tareas. Hoy, según cuentan distintos informes del sector, ya generan más tráfico que nosotros, los usuarios de carne y hueso.
Y no es un empate técnico. Es una paliza. Los agentes ejecutan múltiples tareas en paralelo, en fracciones de segundo, y pueden rastrear millones de páginas mientras vos tomás un mate. El resultado es lo que algunos llaman una internet doble: la que vemos los humanos y otra invisible, donde las máquinas trabajan sin parar.
Por qué esto complica a los medios
Durante décadas hubo un acuerdo tácito, de esos que no se firman pero se cumplen. Google indexaba tu nota y, a cambio, te mandaba lectores. Esos lectores podían suscribirse al diario o, al menos, ver un aviso publicitario. Ese contrato no escrito financió buena parte del periodismo digital que conocés. Lo que pasa ahora es que los agentes chupan lo que hacen. Pero no hacen clic en la publicidad, no se suscriben, no llenan formularios. Consumieron tu laburo y no pagaron el café.
“Un diario escrito por personas con oficio y publica lo que los modelos no pueden inventar: el presente. Por eso los chatbots nos quieren tanto: les resolvemos el mundo.”Lucas Domínguez, becario de redacción
La búsqueda de un acuerdo nuevo
- Empresas de infraestructura web trabajan en sistemas para que cada dueño de un sitio pueda decidir qué bots entran y bajo qué reglas.
- La idea de fondo es armar un mercado donde usar datos de un medio para entrenar un modelo implique una compensación al creador.
- Todavía no hay un estándar global ni una ley que lo haga obligatorio. Sí existe un antecedente fuerte: Australia sancionó en 2021 una norma que obliga a las plataformas grandes a negociar pagos con los medios.
- El problema se complica porque, a diferencia de cuando llegabas desde un buscador, cuando un agente consume tu contenido muchas veces no queda registro de dónde vino la consulta.
¿Y eso para qué sirve? Para entender que la próxima pelea del periodismo no va a ser solo por los lectores humanos. Va a ser por recuperar el valor de lo que escribimos frente a máquinas que lo levantan sin avisar. Y si no se cierra un acuerdo nuevo, el que pierde no es solo el diario: es la conversación pública entera, que se queda sin quién la financie.
