La Justicia fueguina sobreseyó por prescripción al condenado por el femicidio de Eva Falcón y ordenó su libertad
Por mayoría, el Tribunal Superior de Justicia de Tierra del Fuego declaró extinguida la acción penal contra Ramón Ángel Abregú, quien estaba condenado a 20 años por el homicidio de su expareja embarazada en Río Grande. La decisión se apoyó en que la causa por evasión también terminó con un sobreseimiento.
A las puertas del Tribunal Superior de Justicia de Ushuaia, la causa penal más resonante de los últimos años en Tierra del Fuego tuvo este martes un desenlace que volvió a poner el foco en los plazos de la Justicia. Por mayoría, los jueces declararon extinguida por prescripción la acción penal contra Ramón Ángel Abregú y ordenaron su inmediata libertad en la causa por el femicidio de Eva Azulina Falcón, asesinada en enero de 2000 en un consultorio de la clínica Cemep de Río Grande.
Según fuentes policiales y según la fiscalía, Abregú fue condenado en septiembre de 2000 a 20 años de prisión por el homicidio de su expareja, quien estaba embarazada al momento del ataque. Poco más de un año después, el 15 de febrero de 2001, escapó de la unidad penitenciaria donde estaba alojado y permaneció prófugo durante 22 años, hasta que en 2023 se presentó ante la Justicia para pedir la prescripción de la pena.
Cómo se construyó la mayoría
El fallo fue firmado por los jueces María del Carmen Battaini, Javier Muchnik y Sergio Diéguez, quienes coincidieron en que no existieron actos procesales capaces de interrumpir el plazo de prescripción de la acción penal. En disidencia, el juez Ernesto Löffler votó en contra al considerar que aceptar la prescripción resultaba incompatible con las obligaciones internacionales de protección y sanción de la violencia contra las mujeres.
La clave de la decisión estuvo en el sobreseimiento previo que había recaído sobre Abregú en la causa por evasión. Para la mayoría, esa resolución eliminó el delito que podía interrumpir el cómputo, ya que el Tribunal de Juicio en lo Criminal de Río Grande y el fiscal mayor Martín Bramatti habían sostenido inicialmente que la fuga constituía un nuevo delito que se extendía en el tiempo mientras el condenado permaneciera prófugo. Con ese antecedente descartado, la prescripción corrió sin obstáculos hasta completarse.
- 23 de enero de 2000: Abregú asesinó a Eva Azulina Falcón en un consultorio de la clínica Cemep de Río Grande. Estaba embarazada.
- Septiembre de 2000: fue condenado a 20 años de prisión.
- 15 de febrero de 2001: se fugó de la unidad penitenciaria.
- 2023: se presentó ante la Justicia y pidió la prescripción.
- El Tribunal de Juicio en lo Criminal de Río Grande rechazó el planteo.
- La causa por evasión terminó con un sobreseimiento, lo que desactivó la causal de interrupción.
- El Tribunal Superior de Justicia declaró la prescripción por mayoría y ordenó la libertad inmediata.
- Löffler votó en contra por considerar que la decisión viola compromisos internacionales sobre violencia de género.
En su voto, Battaini explicó que el sobreseimiento en la causa por evasión quitó la causal de interrupción de la prescripción vinculada con la comisión de otro delito. Muchnik adhirió a ese razonamiento y Diéguez acompañó la misma postura. La mayoría también invocó como referencia el precedente “Ilarraz” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en el que el máximo tribunal se pronunció sobre los plazos de la prescripción y su relación con las garantías constitucionales.
La postura de Löffler quedó plasmada en un voto separado: a su entender, admitir la prescripción en un femicidio resultaba contradictorio con los compromisos asumidos por el Estado argentino en convenciones internacionales sobre violencia contra las mujeres, que obligan a investigar y sancionar este tipo de hechos.
Con la resolución firme, el expediente queda a un paso de la etapa de revisión: las partes pueden evaluar una presentación ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación para que revise el criterio aplicado por el tribunal fueguino. Por ahora, Abregú recuperó la libertad en virtud de la prescripción declarada, aunque la discusión sobre los plazos de la Justicia en causas de violencia de género sigue abierta.
