La nueva entrega de Monstruo se instaló en Netflix con un debut tibio y una pregunta que sobrevuela toda la serie
La miniserie sobre Lizzie Borden llegó al streaming con Ella Beatty como protagonista, reunió 12,1 millones de visualizaciones en su estreno y quedó última entre las cuatro temporadas de la antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan.
Me lo dijo una amiga mientras esperábamos el café, antes de que yo alcanzara a abrir la notebook: la nueva temporada de Monstruo ya estaba primera en Netflix y nadie en la mesa la había terminado. Esa pequeña contradicción me terminó acompañando durante toda la semana, porque la serie sobre Lizzie Borden debutó con 12,1 millones de visualizaciones, se ubicó en lo más alto de la plataforma en 60 países y, sin embargo, no pudo escapar de un dato incómodo: es la entrega con el arranque más bajo dentro de la antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan.
La historia que cuenta ya es un clásico popular. Lizzie Borden fue la única sospechosa del asesinato de su padre y de su madrastra a hachazos, un caso de fines del siglo XIX que todavía funciona como sinónimo del crimen pasional intrafamiliar y que le valió a la protagonista el apodo de la loca del hacha. Esa herencia cultural es la materia prima de los ocho episodios que ahora encabezan Ella Beatty, cuya composición me parece uno de los motivos por los que la propuesta sigue siendo atractiva aun cuando los números de arranque no acompañen.
Cómo se paró frente a sus antecesoras
- La temporada de Jeffrey Dahmer había arrancado con 22 millones de visualizaciones.
- La dedicada a los hermanos Lyle y Erik Menéndez registró 12,3 millones en su debut de 2024.
- La de Ed Gein obtuvo 12,2 millones.
- La entrega sobre Borden se quedó en 12,1 millones, la cifra más baja de las cuatro, aunque apenas por debajo de las dos últimas.
Mirado con distancia, el número no es catastrófico, pero sí marca un piso. La serie pasó de ser un fenómeno que rompía récords a convertirse en una referencia estable del catálogo, y eso cambia la conversación. Ya no alcanza con encabezar rankings para que se la considere un éxito; ahora se la compara consigo misma, con aquella primera temporada que parecía haber inaugurado un género entero dentro del streaming.
Lo que dicen las críticas
En Rotten Tomatoes la serie reúne apenas un 42% de valoraciones positivas, lo que la deja como la segunda entrega peor recibida por la prensa especializada dentro de la antología. Es un indicador distinto del de las visualizaciones, porque mide gusto y no alcance, y ambos números juntos terminan dibujando una postal bastante clara: la audiencia llegó, pero no quedó del todo convencida. El público que probó los primeros capítulos, según me repitieron varias personas, suele coincidir en que la propuesta tiene una protagonista sólida, una reconstrucción de época muy cuidada y una resolución que se siente menos explosiva que la de Dahmer, un poco más fría de lo que el propio caso pedía.
“La verdad siempre se cuenta dos veces: la de los periódicos y la que sobrevive en la memoria de un pueblo.”vecina de la barra del bar
Mientras pagaba la cuenta, escuché a alguien detrás de mí decir algo que me terminó de cerrar la nota: Monstruo ya no necesita asustar para sostener la conversación, le alcanza con seguir siendo un nombre propio del streaming. Habrá que ver si los próximos capítulos sostienen ese consenso tibio o si, como tantas veces con Lizzie Borden, la historia recién ahora empieza a hacer ruido de verdad.
