Lo que los papás preguntan y los pediatras siempre terminan explicando: fiebre, comida y pantallas
En el Día Nacional de la Pediatría, una recorrida por las dudas que más golpean la puerta del consultorio: desde el termómetro hasta el celular, pasando por la frase eterna del "no come nada".
Cada 20 de octubre la Argentina recuerda la fundación de la Sociedad Argentina de Pediatría, ocurrida en 1911, una de las entidades pediátricas más antiguas del mundo: la francesa data de 1929 y la estadounidense de 1930. La fecha, instituida como Día Nacional de la Pediatría en 1973 durante un congreso mundial realizado en el país, vuelve a poner el foco en el profesional que acompaña a los chicos desde los primeros días hasta la adolescencia, en las enfermedades y, sobre todo, en los controles de niño sano: crecimiento, vacunas, sueño y comida.
Fiebre: mirar al chico, no al termómetro
La fiebre sigue siendo la vedette del consultorio. Los pediatras repiten hasta el cansancio una idea que a las familias les cuesta incorporar: lo que importa no es el número del termómetro, sino cómo está el niño en general y cuál es la causa del cuadro. En los más chiquitos, o cuando aparece decaimiento, dificultad para respirar, llanto inconsolable o manchas en la piel, la consulta no puede esperar. En el barrio lo saben bien: "Yo con la nena siempre mido la temperatura, pero cuando la veo apagada, al médico sin dudar, así esté a 37,5", cuenta Mariana, de Palermo, mientras espera su turno a unas quince cuadras de la plaza San Martín.
Golpes en la cabeza, tos y la trampa de la automedicación
Los golpes en la cabeza generan la misma preocupación de siempre. Pérdida de conocimiento, vómitos repetidos, dolor intenso, cambios de conducta o una somnolencia fuera de lo habitual son señales para ir sin demora. Algo parecido ocurre con la tos y los vómitos: la costumbre de abrir la alacena y mezclar jarabes puede ser peligrosa, sobre todo cuando se combinan productos con componentes similares. El reclamo de los pediatras es el mismo de hace décadas: nada de automedicarse, aunque sea un resfrío de toda la vida.
El "no come nada" y las pantallas que nadie pidió
- La selectividad alimentaria suele ser transitoria y varía con la edad, el crecimiento y el estado de ánimo; la consulta ayuda a diferenciar una etapa de un problema que requiere cambios concretos.
- Las pantallas se incorporaron hace pocos años al listado de dudas frecuentes, junto con el descanso, el juego y las rutinas del hogar.
- La SAP advirtió sobre el bullying y el ciberbullying: pueden continuar fuera de la escuela a través de chats, redes y videojuegos, y aparecen como cansancio, dolor de panza, alteraciones del sueño o cambios de humor.
- La entidad distingue el acoso de un conflicto aislado por tres características: la intención de causar daño, la repetición en el tiempo y la desigualdad de poder entre las partes.
- Fiebre, golpes, tos, comida y pantallas: cinco temas que, juntos, explican por qué el pediatra sigue siendo una de las figuras más consultadas de cualquier familia argentina.
A Oscar, de Belgrano, lo escuché resumirlo mientras esperaba a su hijo para el control anual: "El pediatra te saca de apuros que ni Google te resuelve". Tiene razón. Mientras la ciencia avanza y las familias cambian de pantallas y de modas alimentarias, el consultorio pediátrico sigue siendo el mismo lugar de siempre, el que tiene que responder, ahora y siempre, por la salud de los chicos del país.
