Saltar al contenido
Martes, 13 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Marta Fort se calza el delantal y ensaya con diez comensales antes de pisar MasterChef Celebrity

La joven toma clases diarias con un chef, prueba los platos con invitados en su casa y ya tiene claro qué receta familiar quiere llevar al exigente jurado del reality. La gastronomía se suma a la conducción de su programa de streaming y a un sueño postergado: subirse a un escenario.

Por Belén GiménezCultura y espectáculos · · hace 22 d
Marta Fort se calza el delantal y ensaya con diez comensales antes de pisar MasterChef Celebrity

Cuando todavía no había cumplido los dieciocho años y mientras acomodaba los platos en la mesa, una de las invitadas le dijo al oído, en tono de confidencia, que aquel pollo al verdeo estaba mejor de lo que ella esperaba. Ahí, en esa cocina cualquiera, en ese domingo cualquiera, Marta Fort entendió que la cocina podía ser algo más que un pasatiempos, porque la cocina podía ser un puente hacia la pantalla grande de MasterChef Celebrity, y por eso ahora todos los días se levanta con la misma obsesión: cocinar como si tuviera un jurado sentado en la punta de la mesa.

Porque la hija de Ricardo Fort ya está embarcada de lleno en la aventura del reality gastronómico más famoso del país, y lo hace con una preparación que va mucho más allá de mirar videos o de repetir recetas de memoria, ya que todos los días, sin excepción, toma clases privadas con un chef que la guía paso a paso, corrige cantidades y le pule los detalles que separan a un aficionado de alguien que empieza a tomarle el gusto a los fuegos.

La mesa como laboratorio

Para no llegar con los brazos cruzados al primer día de grabación, Fort convirtió su casa en una suerte de laboratorio a cielo abierto, y la estrategia es tan simple como efectiva: convoca a diez personas, les cocina un menú que ensayó previamente y se queda muy atenta a cada comentario, a cada ceja levantada, a cada repetición de plato, porque esas observaciones son las que le sirven para ajustar la sal, los tiempos de cocción y hasta la presentación final.

Entre los platos que ya pasaron por el ojo crítico de sus invitados figuran el clásico pollo al verdeo y distintas carnes, que es justamente el rubro donde ella misma reconoce sentirse más cómoda y más identificada, casi como un refugio donde los nervios ceden y aflora lo que aprendió desde chica mirando a su familia alrededor del fuego.

  • Pollo al verdeo, una de las recetas con las que más práctica.
  • Distintas carnes asadas, su especialidad declarada.
  • La entraña, elegida como plato familiar para llevar al programa.

La entraña no es un capricho ni un plato elegido por moda, sino un guiño directo a su infancia, a esa comida preferida que la acompañó en las mesas familiares y que ahora quiere transformar en su carta de presentación frente a las cámaras, con la idea clara de apoyarse en preparaciones que conoce de memoria mientras va incorporando, de a poco, las herramientas que le deja cada clase con su chef.

“Me da timidez la devolución del jurado, pero voy a ir por todo.”Marta Fort

La confesión es tan honesta como esperable, porque pensar en sentarse frente a Maru Botana, Germán Martitegui y Damián Betitar es imaginarse a un chef amateur cara a cara con tres pesos pesados de la gastronomía argentina, y ella lo sabe, por eso no oculta los nervios aunque tampoco se achica, todo lo contrario, se muestra dispuesta a poner el cuerpo y el paladar en juego.

Streaming, coberturas y un sueño llamado teatro

Como si fuera poco, la cocina se suma a una agenda que ya viene cargada, porque Fort conduce desde hace tiempo un programa de streaming en el que recibe invitados, propone notas y despliega su faceta de entrevistadora, un espacio que ella define como cómodo y propio, y en el que incluso fantasea con cocinar en vivo, como quien extiende la mesa de ensayo hacia el set.

Ese recorrido frente a la cámara empezó casi de casualidad, cuando le tocó cubrir un campeonato de fútbol en Estados Unidos sin tener la menor idea del deporte, y sin embargo salió más al frente con el micrófono en la mano y la palabra justa, una experiencia que le confirmó que podía pararse ante el público sin necesidad de saberlo todo de antemano.

En el horizonte aparece además un deseo que arrastra desde chica: el teatro, el mismo escenario que supo pisar su padre en tantas temporadas, y aunque reconoce que tiene poca formación actoral, no descarta en absoluto la posibilidad de sumarse a una obra, casi como un cierre poético de un año en el que aprendió a cocinar, a conducir y a animarse a mostrar lo que siente. Cerca de su casa, después de una de esas cenas de ensayo, un amigo le dijo al salir, mientras se abrochaba el camperón, que esta vez la cocina no era un hobby sino el principio de algo, y por lo visto Marta Fort parece coincidir.

BG
Belén GiménezCultura y espectáculos

Te puede interesar