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Martes, 13 de octubre de 2026
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Neuquén lleva una semana bajo el agua: el municipio defiende su sistema de drenaje y los vecinos siguen esperando máquinas en los barrios del oeste

Siete jornadas de lluvias pusieron a prueba la red pluvial neuquina. Mientras el centro resistió sin anegamientos graves, la Meseta y Valentina Norte siguen atrapadas en el barro y los reclamos llegan al 103 y al 147.

Por Marcela SanabriaPolítica provincial · · hace 1 d
Neuquén lleva una semana bajo el agua: el municipio defiende su sistema de drenaje y los vecinos siguen esperando máquinas en los barrios del oeste

Pasillo de la municipalidad de Neuquén, último cambio de turno. Un grupo de empleados de Defensa Civil pasa con el uniforme embarrado y un parte impreso bajo el brazo. Hace siete días que no se sacan la campera reflectiva. La pregunta que se repite en cada despacho es la misma: cuánto aguanta la ciudad sin que el agua pase de la calle al comercio, y de la vereda al living. La respuesta, por ahora, se lee en los números que el propio gabinete de Francisco Baggio, subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, repite ante cada consulta.

Sigamos la plata y los datos, que en este tema mandan. La red de drenaje de Neuquén está calculada para absorber entre 15 y 20 milímetros acumulados por jornada en las zonas más pobladas. Esa fue la vara que el municipio se puso a sí mismo para evaluar la semana y, según la lectura oficial, el casco céntrico zafó. El punto de mayor exigencia fue la avenida Mosconi, donde las obras recientes renovaron el sistema pluvial. Las colectoras derivaron el agua hacia los ductos principales con una velocidad que, según la comuna, evitó la acumulación histórica que sufría el Bajo, la zona donde cada tormenta equivalía a cortar calles y tapar las puertas de los locales.

El operativo en la calle

La emergencia juntó a cinco áreas: Defensa Civil, Limpieza Urbana, Espacios Verdes, Mantenimiento Vial e Infraestructura. Las cuadrillas trabajan en desobstrucción de rejillas, limpieza de bocas de tormenta y mantenimiento de los ductos principales. En la intersección de Chubut y Santa Cruz se desplegaron equipos Vactor para sacar sedimentos y restos de obra que habían reducido la captación del pluvial. El agua de la ciudad termina en dos colectores, el arroyo Durán y el canal Villa María, que vuelcan en el río Limay. Cuando el Limay sube, se abren las lagunas de atenuación del barrio 127 Hectáreas, un predio de más de nueve hectáreas pensado como amortiguador para aliviar el sur de la ciudad.

  • Reporte de emergencias: línea 103 (Defensa Civil) y 147 (atención ciudadana), activas las 24 horas.
  • Calles de tierra: motobombas para sacar agua estancada; la nivelación y reparación quedan para cuando el suelo se seque.
  • Pronóstico: lluvias variables hasta el viernes, con posibilidad de tormentas puntuales.

El cuadro, sin embargo, no es parejo. En la Meseta y en Valentina Norte, donde no hay cordón cuneta ni asfalto, la geografía se impone. El barro les bloquea el paso a las máquinas pesadas, así que las cuadrallis trabajan con motobombas para liberar el agua y permitir el paso de vecinos y del transporte. La promesa municipal es que la nivelación y la reparación definitiva se retomarán cuando el piso esté firme, una definición que en la zona se traduce en más días de espera con calzado embarrado y calles intransitables.

Quién ganó y quién perdió con esta semana

Ganó el centro de Neuquén, donde la inversión en la avenida Mosconi y el rediseño de las colectoras demostró que el dinero puesto en pluviales rinde cuando el clima aprieta. Ganaron los equipos técnicos que coordinaron un operativo que, al menos en el área céntrica, evitó la postal del Bajo inundado. Perdieron, otra vez, los vecinos de los barrios del oeste y del norte sin asfalto, que vuelven a quedar a merced del barro mientras las máquinas grandes esperan que la tierra se seque. Y perdió, en términos de credibilidad, una gestión municipal que muestra músculo de datos y Vactor en el centro pero no termina de llevar la misma respuesta a las calles de tierra donde, según su propio parte, la emergencia sigue abierta.

MS
Marcela SanabriaPolítica provincial

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