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Martes, 13 de octubre de 2026
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Pandanés cerró sus 25 locales y dejó en la calle a 150 trabajadores: la Justicia abrió un salvataje para intentar salvarla

La cadena de panaderías solicitó la quiebra, pero el Juzgado Comercial N.º 15 rechazó el pedido y llamó a acreedores y cooperativas a presentar propuestas de rescate. La empresa arrastra una cesación de pagos desde octubre de 2025 y un pasivo cercano a los 1.200 millones de pesos.

Por Griselda AyalaEmpleo público y economía · · hace 1 d
Pandanés cerró sus 25 locales y dejó en la calle a 150 trabajadores: la Justicia abrió un salvataje para intentar salvarla

La cadena de panaderías Pandanés bajó la persiana de sus 25 sucursales en el área metropolitana y desvinculó a 150 empleados, en un proceso que la propia empresa describió como el resultado de una caída del consumo superior al 50% de su volumen histórico, un encarecimiento sostenido de los costos y un sobredimensionamiento de su planta industrial. La presentación concursal quedó radicada en el Juzgado Comercial N.º 15, donde el juez Pablo Frick rechazó el pedido de quiebra y, en su lugar, ordenó abrir un procedimiento de salvataje previsto en el artículo 48 de la Ley de Concursos y Quiebras.

Una crisis que la empresa arrastraba desde 2025

Según consta en el expediente judicial, la firma incurrió en cesación de pagos desde octubre de 2025. Al momento de concursar, el pasivo rondaba los 1.200 millones de pesos, de acuerdo con la información que la propia compañía acompañó ante el tribunal. La gerente de Pandanés, Lise Lundme Funch, sostuvo que la conjunción de menor demanda, suba de insumos —en particular la harina, impactada por el precio internacional de los granos— y actualización de salarios por paritarias "provocaron un progresivo e irreversible deterioro de los márgenes y del flujo de fondos".

Vamos a los números: estructura inflada para un negocio que se achicó

La planta industrial de 1.778 metros cuadrados, inaugurada en noviembre de 2022, fue concebida para abastecer hasta 50 locales propios. Con el cierre de las 25 sucursales operativas, la capacidad instalada quedó muy por encima de la demanda real, mientras los costos fijos —alquileres, energía y personal— se mantuvieron sin variantes. La empresa reconoció haber intentado renegociar alquileres, cambiar proveedores y alcanzar acuerdos con el fisco, pero afirmó que esas medidas no alcanzaron para revertir la situación. Comparado con el año anterior, el cuadro se deterioró de manera pronunciada: la facturación retrocedió más de la mitad en términos reales, en un contexto donde el índice de precios al consumidor acumuló subas significativas que comprimieron aún más los márgenes de un sector de márgenes históricamente ajustados.

El salvataje y lo que viene

La resolución del juez Frick dispuso la apertura de un registro por cinco días hábiles para que acreedores, cooperativas de trabajadores u otros interesados puedan inscribirse y presentar propuestas de acuerdo preventivo o de adquisición de las cuotas sociales. La idea es agotar esa instancia antes de avanzar hacia una declaración de quiebra. En paralelo, la sindicatura detectó que la empresa no habría acreditado el pago de aportes a la obra social, la ART y demás obligaciones vinculadas con la seguridad social, un señalamiento que se agregó al expediente.

Trabajadores despedidos por WhatsApp y sin telegramas

Los 150 trabajadores fueron notificados de su desvinculación a través de mensajes de WhatsApp y, al cierre de esta nota, todavía no habían recibido los telegramas de despido formales ni podían retirar sus pertenencias de los locales cerrados. Esa situación agrega un frente de conflicto laboral al concurso y constituye un dato relevante para cualquier propuesta de salvataje, ya que el destino de la fuente de trabajo se convirtió en uno de los ejes centrales de la crisis.

GA
Griselda AyalaEmpleo público y economía

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