Pulmarí sale a la cancha para frenar las ventas truchas de lotes en Aluminé: ojo con la seña
La Corporación Interestadual y el Gobierno de Neuquén recordaron que nadie puede vender ni ceder esas tierras; pagar de adelante puede significar perder la plata y el terreno.
A veces la advertencia más clara llega cuando alguien está a punto de meter la pata con la billetera abierta. Eso es exactamente lo que acaba de pasar en el sur neuquino: la Corporación Interestadual Pulmarí (CIP) y el Gobierno de Neuquén salieron a marcar la cancha sobre los anuncios de venta de lotes que circulan dentro del territorio que administra el organismo, con sede en Aluminé, a unas quince cuadras de la plaza San Martín, donde funciona desde 1988.
El mensaje es directo: no hay que entregar plata, no hay que firmar nada y, sobre todo, no hay que confiar en cualquier promesa. La advertencia incluye pagos, señas, reservas, boletos de compraventa y hasta acuerdos de cesión de derechos. Todas esas operaciones están fuera de regla, porque las 112.900 hectáreas que administra la corporación son patrimonio del Estado y no pueden pasar de mano entre particulares.
Por qué un permiso no convierte a nadie en dueño
Acá viene la confusión más frecuente y la que la CIP quiere desterrar de una vez. Tener un permiso para ocupar o trabajar un sector del territorio no significa ser propietario. Por eso, ni los pobladores ni cualquier persona autorizada a permanecer en esas tierras pueden venderlas, transferirlas ni cederlas a terceros. Un papel informal, una constancia firmada entre vecinos o un supuesto derecho concedido por un particular tampoco sirven como respaldo: ninguno de esos instrumentos autoriza una compraventa.
La movida apunta a tres públicos bien definidos: vecinos de la zona, turistas que pasan por Aluminé atraídos por el paisaje, e inversores que ven en la Patagonia una oportunidad. A todos ellos la CIP les recomienda consultar antes de avanzar. Para eso dejó habilitado el teléfono 02942-496243, donde se puede chequear si un lote está dentro del patrimonio del organismo y si la oferta tiene algún tipo de validez.
El capítulo penal también quedó sobre la mesa. Las autoridades recordaron que estas maniobras pueden terminar en una causa por estafa, en el marco de la Ley Nacional 23.612, y que la corporación seguirá adelante con las actuaciones administrativas y legales para proteger sus tierras y evitar que más gente termine con las manos vacías.
“Si te ofrecen un lote en Pulmarí a buen precio y con apuro para firmar, desconfiá: lo barato puede terminar costando el doble, porque se pierde la plata y el terreno.”Ramona Villalba, Actualidad local
