Ridley Scott vuelve a meterse en la saga Alien y pisa el plan que ya estaba armado
El director de la película original de 1979 confirmó que está reescribiendo el guion de la próxima entrega y que dejará de lado a Romulus 2 para retomar el arco del androide David, el personaje que interpreta Michael Fassbender desde Covenant.
La verdad es que la noticia me agarró con el café en la mano, leyendo en diagonal hasta que una frase me terminó de despabilar: Ridley Scott, el mismo que en 1979 nos presentó a la Nostromo y al xenomorfo que tantas pesadillas nos regaló, dijo en una entrevista con el medio francés AlloCiné que está reescribiendo el guion de una nueva película de la saga Alien y que, de un día para el otro, volvió a meterse en el proyecto como si nunca se hubiera ido. Lo dijo con esa mezcla de energía y cansancio que tienen los cineastas cuando hablan de la franquicia que les dio identidad, y lo dijo además con una frase que, seamos sinceros, a los fans de Romulus no les va a caer especialmente bien: "La que salió el año pasado fue... bueno, está bien. Creo que necesita algo de ayuda, así que estoy de vuelta".
Un regreso que cambia los planes de todos
Porque lo que en principio parece un capricho creativo de un autor de 87 años que no sabe quedarse quieto, en realidad es un movimiento con consecuencias concretas para la continuidad que la propia franquicia había empezado a delinear. Alien: Romulus 2, la secuela directa de la película que Fede Álvarez dirigió en 2024 y que en su momento fue celebrada como un soplo de aire fresco para la saga, iba a quedar en manos de Rodo Sayagues, guionista y colaborador histórico de Álvarez, que venía trabajando como director en ese proyecto. Bueno, ese proyecto queda directamente afuera del plan. Scott, ni lerdo ni perezoso, tomó las riendas y propuso algo distinto.
En la misma nota con AlloCiné, el director fue bastante específico respecto de qué dirección quiere darle a la próxima entrega: "Ya tengo una idea para la próxima Alien. Hicimos Prometheus y luego Alien: Covenant. Así que voy a retomar la historia donde la dejamos en Alien: Covenant. El personaje de Michael Fassbender, básicamente, se cree ahora que es Ozymandias". Si uno recuerda el final de Covenant, la imagen era la de un David de Fassbender tocando un piano en un planeta arrasado, dueño absoluto del lugar después de que la nave con los colonos y buena parte de la tripulación quedara destrozada por culpa, justamente, de las decisiones del propio androide. La referencia a Ozymandias, el poema de Shelley sobre la decadencia inevitable de los imperios y los tiranos, no parece casual: Scott parece estar pensando en un David que se cree un dios, pero que también carga con todas las señales de que su reino se le va a venir abajo.
“La que salió el año pasado fue... bueno, está bien. Creo que necesita algo de ayuda, así que estoy de vuelta.”Ridley Scott, en diálogo con AlloCiné
- Scott retoma la saga como guionista de la próxima entrega y vuelve a tener participación creativa directa.
- Alien: Romulus 2, que iba a ser dirigida por Rodo Sayagues, queda al margen del nuevo plan.
- La historia se enfocará en el arco del androide David, el personaje de Michael Fassbender, después del final de Alien: Covenant.
- La decisión se apoya en una lectura crítica de Alien: Romulus, la película estrenada en 2024.
- Scott había elogiado públicamente a Fede Álvarez cuando se estrenó Romulus, lo que vuelve más llamativo su giro posterior.
Hay un detalle que a mí, personalmente, me parece de los más jugosos de toda esta movida, y tiene que ver con el timing. Cuando Alien: Romulus se estrenó en 2024, Scott no se guardó los elogios: salió a felicitar públicamente a Álvarez y se pronunció de manera muy favorable sobre el resultado, en un gesto de generosidad creativa que no es tan habitual entre los directores de su camada. Su giro de ahora, que en la práctica invalida la línea argumental de la película que él mismo había ponderado, deja en evidencia algo que en Hollywood se ve seguido pero que rara vez se dice tan crudamente: las sagas grandes, las que valen cientos de millones de dólares, no son solo propiedad de los cineastas que las firman, son propiedad del que en ese momento tiene la lapicera. Y hoy, claramente, esa lapicera la tiene Ridley Scott otra vez.
La saga Alien lleva ya más de cuatro décadas generando secuelas, precuelas, derivados, cruces y reimaginaciones, con resultados que, siendo amables, podríamos calificar de irregulares. Pero hay algo que ninguno de esos intentos pudo discutirle: el ADN de la franquicia sigue siendo el que Scott plantó en 1979, cuando un grupo de trabajadores espaciales comerciales se cruzaba con algo que no podían nombrar y que, finalmente, los terminaba borrando del mapa uno por uno. Que su creador original decida volver al guion a esta altura de la película abre interrogantes obvios sobre qué va a pasar con los personajes que Romuls había presentado como posibles nuevos emblemas de la saga, y sobre todo qué lugar le va a quedar a una franquicia que, después de este anuncio, va a tener que reorganizar buena parte de su calendario creativo.
Una de las fans con las que me crucé en la salida de un cine porteño me lo resumió, sin saberlo, casi en la misma clave que Scott usó con Ozymandias: "Yo quiero ver qué hace David con todo ese poder que se cargó al final de Covenant, pero también me da cosa que tiren abajo a Romulus, que era lo más lindo que había pasado en la saga en años". Me pareció la síntesis perfecta de lo que está pasando: no es que la gente quiera elegir entre Scott y Álvarez, lo que la gente quiere es que las dos líneas convivan. Veremos si el director, ahora con el guion en la mano, les hace lugar o no.
