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Miércoles, 14 de octubre de 2026
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Seis años esperando a Deathstroke: la promesa interminable que Joe Manganiello nunca pudo cobrar

El actor repasó con crudeza cómo quedó atrapado en el limbo del universo DC después de aquella escena poscréditos en Liga de la Justicia, mientras los proyectos se anunciaban y se caían uno tras otro. Un testimonio que vuelve a poner sobre la mesa el modo en que el estudio manejó a sus villanos en una etapa signada por la incertidumbre.

Por Belén GiménezCultura y espectáculos · · hace 1 h
Seis años esperando a Deathstroke: la promesa interminable que Joe Manganiello nunca pudo cobrar

A la salida de cualquier función de Liga de la Justicia del 2017, todavía se escuchaba el murmullo de los fans comentando la escena poscréditos con Deathstroke. Ahí nomás, en la butaca de al lado, un pibe le decía a su amigo que se imaginaba al personaje dándole pelea a Batman en la próxima película del murciélago. Lo que ese chico no sabía es que esa pelea nunca llegaría a rodarse, ni siquiera a escribirse, y que el actor que había quedado del otro lado de la promesa terminaría contando, seis años después, una historia de llamados telefónicos que se multiplicaban sin convertirse nunca en un guion firme.

Joe Manganiello rompió el silencio sobre lo que vivió tras encarnar a Slade Wilson en el universo cinematográfico de DC. En una conversación extensa con el conductor Rich Roll, el actor describió una experiencia atravesada por la espera y la incertidumbre que se estiró durante seis largos años, y lo hizo con una mezcla de desahogo y autocrítica que dejó poco lugar a la especulación.

Una escena y muchas llamadas

Todo arrancó con su aparición como Deathstroke en la escena poscréditos de Liga de la Justicia (2017), la versión de la película que finalmente terminó en manos de Joss Whedon. En ese momento, el plan era claro: el personaje se iba a transformar en el villano principal de una nueva película de Batman que iba a tener a Ben Affleck tanto en el papel protagónico como detrás de cámara. Cuando ese proyecto se canceló, el papel de Manganiello quedó flotando en el aire, sin fecha ni destino concreto, como una promesa a la que nadie le puso plazo de vencimiento.

Manganiello recordó cómo fue el intento por mantener al personaje dentro del universo después de la caída del filme del murciélago. “Batman se canceló y yo nunca... Bueno, pude volver a interpretar al personaje durante unos dos minutos en el rodaje adicional”, explicó, dejando entrever que ese pequeño retorno fue más bien un parche antes que una solución de fondo.

Lo que siguió fue, según sus propias palabras, una cadena de anuncios que se reiteraban sin transformarse en nada concreto. “Durante los seis años siguientes no pararon de lloverme proyectos y llamadas a mi agente, una tras otra. ‘Vas a ser el villano en Aquaman 2. Vas a salir en Escuadrón Suicida 2 con este director. No, con este otro. No, tú contra Will Smith. Va a ser una película independiente’”, enumeró el actor, todavía con tono de incredulidad ante la cantidad de veces que el personaje de Deathstroke pasó de carpeta en carpeta sin llegar a la pantalla.

Suerte y mala suerte, todo junto

El actor reconoció sentirse, en el balance, una persona privilegiada por haber obtenido el rol en su momento, aunque la acumulación de anuncios sin resultado terminó dejándole una sensación contradictoria, de esas que no terminan de resolverse ni a favor ni en contra. “Tengo suerte de haber conseguido ese papel, pero en aquel momento me sentí con mala suerte porque me dieron ese proyecto que luego se canceló y se esfumó”, resumió Manganiello, condensando en pocas palabras lo que significa quedar atrapado en el limbo creativo de un estudio que no termina de definir su rumbo.

El universo extendido de DC cerró su etapa en 2023 con Aquaman y el reino perdido, y Deathstroke no volvió a aparecer de manera significativa en ninguna producción. Mientras tanto, Manganiello siguió activo en proyectos de peso: participará en la próxima temporada de One Piece, la adaptación en acción real que produce Netflix, donde se pondrá en la piel de Sir Crocodile, un villano con bastante más suerte cinematográfica que Slade Wilson.

Lo que dejó esta historia

  • Un actor que quedó atado a un personaje durante seis años sin poder rodarlo de manera significativa, lo que vuelve a exponer la falta de planificación a largo plazo en la etapa final del universo extendido de DC.
  • Una lista de proyectos que se mencionaron por lo bajo y nunca llegaron a buen puerto, que incluye una película independiente de Deathstroke, un cruce con Will Smith en Escuadrón Suicida y apariciones en Aquaman 2.
  • Un cierre de etapa marcado por la cancelación del filme de Batman de Ben Affleck, que era la pieza que iba a darle un lugar central al villano.
  • Un horizonte nuevo para Manganiello en Netflix, donde el actor tendrá la chance de darle vida a Sir Crocodile en la próxima temporada de One Piece.

A la salida del cine, una señora le preguntaba a su marido por qué nunca vio una película entera de Deathstroke. La respuesta más honesta la dio Manganiello sin proponérselo: porque durante seis años, en Warner, el personaje fue más promesa que proyecto, más llamada que guion, más ilusión que pantalla. Y así, mientras los planes se caían uno tras otro, el villano más esperado del universo DC terminó siendo, también, el más postergado.

BG
Belén GiménezCultura y espectáculos

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