"Silo" cierra su tercera temporada a pura sangre y deja a sus protagonistas frente a una guerra inevitable
El capítulo final, titulado "Troy", muestra por primera vez el interior del Silo 1, revela el mecanismo que mata a quienes salen al exterior y confirma lo que se venía rumoreando: la cuarta entrega ya está filmada y promete un conflicto a gran escala entre los distintos subsuelos.
Lo confieso: arranqué a ver el final de la tercera temporada de "Silo" con la sensación de que ya me había acostumbrado a que cada capítulo me dejara con la boca abierta, y sin embargo, a los pocos minutos, cuando la pantalla me llevó de lleno al Silo 1, ese lugar que durante dos temporadas había sido apenas una sombra en los planes de Juliette y compañía, me di cuenta de que los productores habían guardado lo mejor para el final. Me acuerdo perfectamente de la señora que tenía sentada al lado en el sillón de casa, que no paraba de repetir "esto no puede ser verdad", y la verdad es que yo tampoco podía dejar de mirar: lo que se ve en "Troy", el episodio que cierra la temporada, es una de esas piezas de televisión que justifican por sí solas los meses de espera entre entrega y entrega.
El capítulo se anima a mostrar por primera vez el interior del Silo 1 como escenario principal y, desde ahí, a ordenar varias de las piezas que venían dando vueltas desde el arranque de la serie. Allí aparece un personaje conocido como Daniel, con la memoria borrada y rebautizado Troy, que despierta tras siete años de hibernación con una sola misión: resolver la rebelión del Silo 17. Lo que sigue es, básicamente, una masacre. Troy ordena la ejecución de casi diez mil habitantes y, de paso, termina con uno de los misterios más persistentes del universo de "Silo": los que salen al exterior no mueren por el aire tóxico, como nos hicieron creer durante años, sino por nubes de nanobots que completan su tarea letal con la ayuda de drones. La revelación es de esas que dan vuelta la serie como una media.
Camille, la redención en medio del horror
En medio de ese baño de sangre, la escena que a mí más me sacudió fue la de Camille, que toma partido para impedir que se activen los conductos de gas letal. Es un momento bisagra para alguien que viene transitando un arco oscuro, ambiguo, y que acá parece encontrar por fin un piso moral. Graham Yost, creador y showrunner de la serie, lo describió con una frase que me parece que condensa el espíritu de toda la historia: "Si hay una idea que resume toda la serie, sería quizá esta: buscar a personas que hagan lo correcto cuando conocen la verdad". Dicha así, en medio de una matanza de diez mil personas, la idea suena casi insoportablemente optimista, y sin embargo funciona, porque la cámara se detiene en los ojos de Camille y uno le cree.
“Si has conocido a alguien que se ha quitado la vida, nunca hay una respuesta concreta. A menudo hay muchas respuestas.”Graham Yost, creador y showrunner de "Silo"
También tiene un peso enorme en el desenlace Victor, el Fundador al que da vida Matt Craven. Después de presenciar la masacre del Silo 17 y los movimientos de Juliette y Camille, toma una decisión drástica: se suicida. Yost, consultado por esa decisión, prefirió no cerrar la interpretación en una sola línea y dejó una reflexión que a mí, particularmente, me dejó pensando un buen rato: "Si has conocido a alguien que se ha quitado la vida, nunca hay una respuesta concreta. A menudo hay muchas respuestas". Esa manera de no moralizar, de dejar el tema en el aire con respeto, es una de las cosas que más valoro de los guionistas de "Silo": no le escamotean al espectador el peso de lo que está viendo.
La cuarta temporada, confirmada y con guerra
Después del suicidio de Victor, el episodio da un salto de tres décadas en el tiempo narrativo y nos deposita en un presente en el que los habitantes del Silo 18 planean pasar a la ofensiva. Mientras tanto, Troy recibe un mensaje póstumo de Victor sobre una mujer llamada Helen, una figura que, por lo que se intuye, va a tener un peso decisivo en lo que viene. Y lo que viene ya está prácticamente hecho: Yost confirmó que la cuarta temporada terminó de rodarse y se encuentra en etapa de posproducción. La descripción que hizo de lo que se viene fue tan directa como preocupante: "Va a haber guerra. Juliette, desde el primer fotograma hasta el final, es nuestra Juliette, pero pasa por un calvario. La cuarta temporada no es fácil y, aunque el silo esté unido, eso no significa que no pueda fracturarse".
Como dato de color que a mí me llamó mucho la atención, Yost reveló además que la escena de la masacre estuvo sobre la mesa como posible apertura de la temporada 4, y que finalmente optaron por incluirla en el cierre de esta tercera entrega para que el final funcionara como una catapulta directa hacia lo que viene. Es una decisión de manual: dejar al espectador con el estómago revuelto y, al mismo tiempo, con ganas de pedir el capítulo siguiente. Cuando terminé de ver "Troy" y fui a la cocina a hacerme un café, me crucé con un vecino en el pasillo del edificio y lo primero que me dijo, sin que yo le preguntara nada, fue: "Che, ¿viste lo que hicieron? Ahora sí no duermo". Creo que esa es, probablemente, la mejor síntesis que puedo hacer de este cierre de temporada: una historia que te obliga a mirar y que, cuando termina, te deja con la certeza de que lo peor todavía no empezó.
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