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Martes, 13 de octubre de 2026
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Un pintor muerto a tiros frente a un lavadero de Villa Dorrego y un dueño que se esfumó mientras lo peritaban

Juan Manuel Oviedo, de 36 años y padre de un adolescente, recibió tres impactos en la cabeza en el cruce de Saturnino Saraza y Donizetti. El propietario del local declaró, los investigadores no le creyeron y desapareció durante el procedimiento: adentro hallaron vainas calibre 9 milímetros y las cámaras sin grabadores.

Por Néstor CoronelPoliciales · · hace 29 d
Un pintor muerto a tiros frente a un lavadero de Villa Dorrego y un dueño que se esfumó mientras lo peritaban

Pasadas las 15 del viernes, en el cruce de las calles Saturnino Saraza y Donizetti, en el barrio Villa Dorrego del partido de La Matanza, dos hombres que viajaban en un Ford verde frenaron frente a un lavadero y abrieron fuego contra un joven que estaba en la vereda. Juan Manuel Oviedo, pintor de obra de 36 años y oriundo de Laferrere, padre de un chico de 13 años, recibió tres disparos en la cabeza y murió poco después en el Hospital Simplemente Evita, según fuentes policiales. La causa fue caratulada como homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

La hermana de la víctima, Daiana Oviedo, describió la mecánica del ataque: Lo balearon por atrás. Lo mataron de tres tiros en la cabeza. La mujer añadió un antecedente que, según la fiscalía, cambia el perfil del lugar donde ocurrió el hecho: Al lavadero lo balearon no una, sino dos veces.

Una versión inicial que no cerró

El propietario del lavadero, identificado como José, declaró ante la Comisaría 4ª de Villa Dorrego y sostuvo que el episodio se originó en el robo de una bicicleta, que él había ido a reclamarla a otro sector del barrio y que los pistoleros llegaron después como represalia. No mencionó negocios ilegales ni conflictos previos, según fuentes policiales. El relato, sin embargo, no fue convalidado por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Homicidios que interviene en la causa, a cargo del fiscal Diego Rulli.

Rulli ordenó una inspección con personal de Policía Científica en el interior del lavadero. El procedimiento, según la fiscalía, aportó dos indicios que desmontaron la versión del dueño: en el local se hallaron vainas servidas calibre 9 milímetros, lo que sugiere que alguien respondió la agresión desde adentro; y los discos rígidos de las cámaras de seguridad no estaban en el lugar, ya habían sido retirados antes del ingreso de los peritos.

  • Hallazgo de vainas calibre 9 milímetros dentro del lavadero, compatibles con disparos hechos desde el interior.
  • Ausencia de los grabadores de las cámaras de seguridad, retirados antes de la llegada de Policía Científica.
  • Abandono del procedimiento por parte del propietario, que se excusó por la internación de su madre y prometió volver con un abogado.
  • Teléfono del dueño fuera de alcance y vecinos del lavadero que se negaron a declarar ante los efectivos.
  • Antecedente de dos ataques previos a balazos contra el local, según el relato de la hermana de la víctima.

Durante la inspección, José se retiró del lugar y no regresó. Según la fiscalía, les informó a los agentes que debía asistir a su madre, que se encontraba internada, y que volvería acompañado por un letrado. Su teléfono dejó de responder mensajes y los vecinos del lavadero se negaron a prestar declaración, lo que profundiza las sospechas del equipo investigador. Para el fiscal Rulli, el local no funcionaría únicamente como lavadero, sino también como punto de venta de drogas, hipótesis que orienta la pesquisa.

En el hecho también resultó herido un hombre de 40 años, que recibió un impacto de bala en la garganta y permanece internado en el Hospital Simplemente Evita en condición estable, según fuentes policiales. Sus explicaciones sobre lo ocurrido tampoco resultaron convincentes para los investigadores, de acuerdo con la misma fuente.

El paso judicial que sigue

La fiscalía avanza con el análisis de las vainas secuestradas, la reconstrucción de la mecánica del ataque y la búsqueda del propietario del lavadero, cuya desaparición en plena inspección fue denunciada como un elemento de prueba en contra. En paralelo, los investigadores intentan localizar a los ocupantes del Ford verde y tomaron declaración a testigos del entorno de la víctima. La causa, según la fiscalía, podría recaratularse en las próximas jornadas en función de los resultados de las pericias y de la hipótesis de narcotráfico que maneja el equipo de Rulli.

NC
Néstor CoronelPoliciales

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