Una cosecha argentina con acento propio en los Latin Grammy 2026: del rock al tango, de Palermo a Las Vegas
CA7RIEL & Paco Amoroso y Milo J competirán por Álbum del Año en una ceremonia que vuelve a tener a la música local como protagonista de múltiples categorías, con Fito Páez, Babasónicos, Bizarrap y hasta el Quinteto Astor Piazzolla en la lista.
Lo que me dijo Marta, una señora que conozco de toda la vida en mi barrio, mientras tomábamos un café fue casi un vaticinio: "Mirá, este año los pibes argentinos la van a romper en los Grammy". Y resulta que Marta, sin proponérselo, estaba leyendo la lista de nominaciones que acaba de difundir la Academia Latina de la Grabación, porque lo que viene el 12 de noviembre en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas pinta para ser una noche con acento bien porteño, un poco rosarino y hasta con perfume de San Telmo.
La 27.ª edición de los Latin Grammy dejó a la Argentina repartida por casi todos los rubros imaginables, desde los premios más codiciados hasta las categorías técnicas, pasando por rock, pop, tango, folklore, salsa y música urbana, lo que termina de confirmar que la música que se hace acá dejó hace rato de ser una curiosidad para convertirse en una de las usinas más potentes del circuito latino.
Los dos que van por lo más grande
Los nombres que más rápido saltan a la vista son los de CA7RIEL & Paco Amoroso y Milo J, los únicos artistas argentinos que aparecen en el rubro de Álbum del Año, donde se codean con figuras como Anitta, Jorge Drexler, Karol G y Rosalía. El disco de los primeros, FREE SPIRITS, y el de Milo J, La Vida Era Más Corta, son los dos trabajos locales que pujan por el premio más buscado de la noche, un lugar del que ya saben lo que es sentarse, porque el año pasado justamente CA7RIEL & Paco Amoroso se quedaron con esa misma estatuilla gracias a Papota.
El peso del dúo en esta edición es casi abrumador: acumularon siete candidaturas, un número que los pone entre los más nominados de toda la gala. Su tema "Ha Ha" compite por Grabación del Año y "Hasta Jesús Tuvo Un Mal Día", la colaboración que grabaron junto a Sting, pelea por Canción del Año, dos lugares reservados históricamente para los pesos pesados del mercado angloparlante y latino.
Del rock al tango, todos los frentes cubiertos
- Rock: 1915 con Ceremonia, Fito Páez con Shine y Las Fuerzas Armadas Del Amor, y Dillom con Rojo Profundo aparecen nominados, mientras que Emmanuel Horvilleur y Usted Señalemelo se cruzan en Mejor Álbum Pop/Rock.
- Alternativa: Babasónicos va por Mejor Álbum de Música Alternativa con CUERPOS, Vol. 1 y Dante Spinetta figura entre los compositores de El Reset, nominada a Mejor Canción Alternativa.
- Tango: la tradición más criolla dirá presente de la mano de Aníbal Berraute, Lidia Borda, Ariel Ardit, Pablo Jaurena y el Quinteto Astor Piazzolla.
- Pop y folklore: Yami Safdie pelea por Mejor Álbum Pop Tradicional con Querida Yo y Milo J vuelve a aparecer con La Vida Era Más Corta en Mejor Álbum Folclórico.
- Salsa: Nathy Peluso se anima a un rubro poco habitual para ella con Malportada, en Mejor Álbum de Salsa.
- Urbano: Bizarrap y Daddy Yankee comparten nominaciones por su sesión conjunta, mientras que Milo J y Trueno compiten juntos por Mejor Interpretación Urbana con Gil.
En esa larga lista también hay nombres que del lado de acá conocemos bien y que, sin embargo, del otro lado del mostrador suelen pasar más desapercibidos: el de Fito Páez, que vuelve a cruzarse con el circuito de premios internacionales con un disco como Shine y un tema como Las Fuerzas Armadas Del Amor; el de Babasónicos, que con CUERPOS, Vol. 1 se planta otra vez en la discusión por el mejor álbum de música alternativa; y el del siempre inquieto Dillom, que lleva a Rojo Profundo hasta la categoría de Mejor Álbum de Rock.
Y, en un plano que pocas veces aparece en los grandes titulares, la Academia también reconoció a los que mueven los hilos detrás de las consolas: Federico Vindver compite por Productor del Año y aparecen nombres como Rafa Arcaute, Santiago Alvarado y el productor conocido como Tatool entre los créditos técnicos que recibieron nominación, un recordatorio de que la exportación de talento argentino no se limita a quien se sube al escenario.
Cómo se define la pulseada
Lo que resta ahora es la etapa más importante y, para los artistas, la más larga: la votación final, que estará en manos de los miembros activos habilitados de la Academia Latina y que arrancará el 1 de octubre, con todo lo que eso implica de campañas, llamadas y cruces de mensajes entre colegas para tentar un voto acá y otro allá, hasta llegar a la madrugada del 12 de noviembre en Las Vegas, cuando se abran los sobres y se sepa si la cosecha argentina de este año vuelve a casa con alguna valija llena de gramófonos dorados.
“Y pensar que Marta, mientras le servía el café, me dijo al irse, casi como quien se despide en la puerta de un boliche: "Ya vas a ver, este año nos volvemos a abrazar".”Lo que se escucha a la salida
