Una jornada de moda con corazón: Allegra Cubero debutó en la pasarela de XLaVida con Nicole Neumann alentándola desde la primera fila
La hija de Nicole Neumann sumó una nueva experiencia en el modelaje durante un evento a beneficio que reunió a varias figuras del mundo fashion. Teté Coustarot destacó la presencia de madre e hija desde el escenario y el abrazo final lo dijo todo.
Les confieso que cuando llegué al lugar todavía no terminaba de armarme la idea de lo que iba a ver, pero bastó con cruzarme con la primera fila para entender que la noche tenía una mística particular: Nicole Neumann estaba ahí, sentada, con los ojos clavados en la pasarela, como si el tiempo le hubiera regalado una especie de bonus track de su propia carrera. Y la protagonista de la velada, claro, era su hija Allegra Cubero, que volvió a calzarse los tacos —bueno, en este caso unas zapatillas plateadas bien urbanas— para sumarse a un desfile solidario de XLaVida que juntó a varias caras conocidas de la moda y el espectáculo bajo un mismo objetivo benéfico.
Lo que más me llamó la atención es que el acompañamiento de Nicole arrancó mucho antes de que se encendieran las luces de la pasarela. Ella misma fue compartiendo en sus redes las imágenes de los preparativos con Allegra detrás de escena, en esa especie de previa donde una se prueba la remera tres veces, se ajusta la gorra, se mira al espejo y termina preguntándole a la madre si está todo bien. Es un instante que cualquier hija que haya desfilado alguna vez —o que haya soñado con hacerlo— reconoce al toque, y ahí estaba Nicole, atenta, bancando, como quien dice presente sin necesidad de subir al escenario.
El look de la pasarela, detalle a detalle
- Remera blanca de manga corta con la identificación de XLaVida bien visible en el frente.
- Encima, una remera de mangas largas a rayas claras y oscuras, dándole un toque despojado y callejero.
- Pantalón negro de acabado ligeramente brillante, cómodo para caminar pero con su toque fashion.
- Zapatillas plateadas bien llamativas, el guiño deportivo del conjunto.
- Gorra negra para rematar el estilismo y el pelo suelto durante todo el recorrido.
Y acá viene lo que a mí, como espectadora y como cronista, me terminó de conmover: mientras Allegra hacía sus pasadas, posaba y seguía las indicaciones del equipo de producción, Nicole la miraba desde abajo con esa mezcla de orgullo y concentración que tienen las madres cuando el corazón se les va a la garganta. "Es ella, la que recién empieza", pareció decir la escena muda, mientras Teté Coustarot tomó el micrófono desde el escenario para hacer referencia a esa postal: una modelo de trayectoria consolidada entre el público y su hija dando los primeros pasos en el mismo mundo que la madre ya conoce de memoria.
Lo que más rescato de la noche es ese abrazo que se dieron madre e hija al final, cuando Allegra bajó de la pasarela y fue directo a buscarla. Me pasó por al lado una señora que salía comentándole a su amiga: "Mirá si no es la mejor foto del año, esa nena tiene los mismos ojos de su mamá". Y la verdad que le doy toda la razón, porque a veces una salida solidaria deja estas perlitas que no se olvidan.
