Una modista para La One: Florencia Tellado reconstruyó el guardarropas de Moria Casán para la pantalla
La vestuarista y sombrerera cuenta cómo fue armar de cero el universo de ropa de la serie biográfica de Moria Casán: siete meses de trabajo, piezas a medida, ferias americanas y una sola reunión cara a cara con la diva. Desde su taller nuevo en Palermo, repasa el oficio y avizora un sueño casi improbable: vestir a Lady Gaga.
El pasillo del cumpleaños infantil todavía resonaba cuando el audio entró al teléfono de Florencia Tellado. Un director audiovisual le propuso hacerse cargo del vestuario de la serie biográfica sobre Moria Casán. Ella, que lleva veintidós años vistiendo publicidades, nunca había pisado una ficción. Aceptó igual. Esa decisión la terminó empujando a recorrer ferias americanas de punta a punta, fabricar piezas a medida para cada actriz y construir, en siete meses, el archivo de ropa de una de las figuras más fotografiadas de la Argentina.
Un guardarropas sin orden cronológico
El rodaje arrancó en julio de 2025 y se extendió hasta febrero de 2026. La serie recorre la vida entera de Moria Casán sin respetar la línea de tiempo, lo que obligó a la vestuarista a armar un sistema de ropa que sirviera para cada etapa sin traicionar la coherencia visual del conjunto. Tellado lo resumió con una frase: "Lo único que tenía en la cabeza era a Moria. Pensaba cómo representarla siendo fiel a su estilo tan único". La referencia era fija y el margen de error, chico.
Sigamos la plata: cómo se financia un guardarropas así
El presupuesto se repartió en tres carriles, según el orden de importancia dramática de cada aparición. Los trajes centrales salieron del taller de Tellado: cortados y cosidos a medida para cada actriz. El resto del universo se completó con prendas alquiladas, otras compradas y un tercer lote reformulado en base a lo que ya existía. La parte menos glamorosa del trabajo fue la más larga: durante meses, Tellado y su equipo rastrearon ferias americanas en busca de piezas vintage que pudieran entrar en el relato sin chocar con la estética reconocible de la protagonista. La regla de selección, contó, fue casi instintiva: "Tiene un estilo muy definido. En los colores, los estampados, sabés cuáles son Moria y cuáles no".
“Tiene un estilo muy definido. En los colores, los estampados, sabés cuáles son Moria y cuáles no.”Florencia Tellado
Una milliner con pedigree internacional
Tellado no se formó solo mirando revistas. Antes de pisar la ficción ya se había consolidado como diseñadora de sombreros, una disciplina que estudió con tres nombres pesados del oficio: Hilda Juárez, sombrerera estable del Teatro Colón; Laura Noetinger, la elegida por la reina Máxima de los Países Bajos; y Noel Stewart en Londres, responsable de piezas para maisons como Givenchy, Valentino, Mulberry y Roland Mouret. De la etapa londinense rescata una costumbre que, dice, marca el estándar de cualquier producción exigente: la disciplina del silencio en el taller y la obsesión por la precisión. Un milímetro fuera de lugar arruina el resultado, repite como un mantra.
- Sombreros para el Tiny Desk de Paco Amoroso, su primer gran salto de visibilidad pública.
- Diseños encargados por la producción de Marilyn Manson, que la contactó directo por Instagram.
- Vestuario integral de la serie biográfica de Moria Casán, su debut en ficción.
- Un taller propio recién inaugurado en la calle Matienzo, en Palermo: 145 metros cuadrados, luz natural y mesas de corte para recibir clientes de publicidad y de vestuario.
Con La One tuvo una sola reunión cara a cara. El resto del vínculo con la figura real se construyó a partir de archivo, de observación y de consultas puntuales. A la distancia, la fórmula le alcanzó: el ojo entrenado en publicidad y la formación rigurosa como sombrerera hicieron el resto. Para Tellado, el balance es claro: ganó el proyecto, porque entrar a la ficción por la puerta de Moria Casán es saltar al primer escalón con una diva bajo el brazo; y perdió, en alguna medida, la comodidad de moverse sólo en publicidad, porque la vara que dejó esta serie va a ser difícil de igualar. El próximo paso ya lo tiene escrito: insiste con que su objetivo personal es vestir a Lady Gaga. Si la cantante alguna vez cruza el Atlántico con un tour en agenda, el nombre de la modista de Palermo va a estar en la mesa de negociaciones.
Marcela Sanabria, Política provincial.
