Werner volvió a gritar campeón en San Luis y ahora carga con 35 kilos de lastre en el TC
El entrerriano repitió victoria en el Turismo Carretera 2026 y rompió un dato inédito: nunca antes un ganador de la temporada había vuelto a imponerse en el año. Santero se metió en la Copa de Oro y Fritzler se afianzó en el playoff.
A los 47 minutos de carrera, cuando la bandera a cuadros ya flameaba en el circuito de San Luis, la certeza estaba instalada: Mariano Werner ganó otra vez. El piloto de Paraná se convirtió en el primer ganador repetido de la temporada 2026 del Turismo Carretera y lo hizo con 25 kilos de lastre a cuestas en su Ford Mustang, el peso que ya cargaba por su victoria anterior y que ahora se incrementará hasta los 35 kilos para la próxima fecha.
La particularidad no es menor. Hasta este domingo, la estadística hablaba claro: ninguno de los pilotos que se habían subido a lo más alto del podio durante el año había logrado repetir la hazaña. Werner rompió esa racha y, de paso, se convirtió también en el primero en vencer con el lastre correspondiente a un triunfo previo. Una marca dentro de la marca, de esas que quedan en los libros cuando se repasan los campeonatos.
A los 47 minutos: el podio y los que miran de cerca
Detrás del entrerriano, a apenas unas décimas, llegó Julián Santero con su BMW. El mendocino terminó segundo y, lo más importante, se metió en la Copa de Oro por la puerta de Último Minuto, esa que suele regalarle un lugar en el playoff a quien aparece en el momento justo. Otto Fritzler, con el Mercedes-Benz, completó un buen domingo al cruzar la meta en la quinta posición y se afirma como escolta de Werner en la tabla de la Copa de Oro, en un tramo del campeonato donde cada punto empieza a valer oro.
Más atrás, Facundo Chapur llevó al Torino hasta el sexto lugar, mientras que Agustín Canapino, el campeón, terminó décimo con el Chevrolet Camaro y fue el mejor representante de la marca del moño en la final puntana. Así, cinco de los pilotos que ya habían ganado en el año culminaron dentro del top diez en San Luis, lo que habla del nivel del grupo que peleó por la victoria.
- Werner (Ford Mustang): ganador con 25 kilos de lastre y próximo a correr con 35.
- Santero (BMW): segundo y nuevo integrante de la Copa de Oro por Último Minuto.
- Fritzler (Mercedes-Benz): quinto y segundo en el playoff.
- Chapur (Torino): sexto.
- Canapino (Chevrolet Camaro): décimo, mejor Chevrolet en pista.
El resto del grupo de ganadores tuvo destinos más dispares. Valentín Aguirre, con Chevrolet, terminó decimotercero; Nicolás Moscardini cerró decimonoveno, aunque cabe aclarar que su victoria del año la había conseguido con Ford y ahora compite con Dodge; Tobías Martínez se ubicó vigesimoquinto con Chevrolet, y Juan Martín Trucco concluyó vigesimoctavo con Dodge, en una tarde que dejó a varios con las ganas de más.
Un capítulo aparte mereció Santiago Mangoni, también con Chevrolet, que fue excluido de la clasificación final por un toque a Matías Canapino. La decisión de los comisarios deportivos dejó al piloto sin puntos en una fecha donde él y los suyos esperaban dar un salto. Entre los ganadores que llegaron con lastre a San Luis, el saldo dejó entonces un triunfo, un segundo puesto, un quinto y un sexto, más un puñado de posiciones repartidas a lo largo del clasificador. No está mal para una sola carrera.
Werner acumula con esta consagración un dato histórico para su palmarés: se transformó en el primer piloto en conseguir dos victorias en una misma temporada del TC cargando lastre, un escenario que la categoría había implementado para nivelar la competencia y que el entrerriano sorteó con soltura. La próxima fecha lo tendrá como protagonista central, ahora con 35 kilos extra en su Mustang. Si vuelve a ganar, serán cinco kilos más al morral. Mientras tanto, del otro lado de la pelea, Santero y Fritzler ya se acomodaron en la Copa de Oro y prometen darle pelea hasta el final. Lo que viene, en lo personal, lo imagino con Werner aguantando en el podio y los de atrás buscando el hueco para dar el zarpazo. La Copa de Oro, recién empieza a rugir.
