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Martes, 13 de octubre de 2026
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"Yo no soy la enfermedad": el día que Denisse González entendió que su diagnóstico no la definía

La exparticipante de Gran Hermano habló sobre la púrpura trombocitopénica que la obligó a pasar por dos internaciones, contó cómo fueron los tratamientos y por qué decidió compartir su historia en las redes. Una charla en la que el miedo de los primeros días convivió con la certeza de que había que seguir adelante.

Por Belén GiménezCultura y espectáculos · · hace 21 d
"Yo no soy la enfermedad": el día que Denisse González entendió que su diagnóstico no la definía

A veces uno se sienta a ver televisión esperando una nota de farándula y termina escuchando una reflexión que lo deja pensando el resto del día. Eso fue lo que me pasó al escuchar a Denisse González contar, con una mezcla de calma y de todavía algo de sorpresa, lo que había atravesado en las últimas semanas. La exparticipante de Gran Hermano se sentó frente a la cámara y, antes de hablar del artista, de la conductora o del médico que la acompañaba, lo primero que hizo fue mirar al público y agradecer las muestras de cariño que había recibido desde que se conoció la noticia de sus internaciones. Esa primera frase, casi de costado, ya marcó el tono de toda la charla: el de alguien que pasó por algo serio y que todavía está procesándolo.

Denisse contó que se encuentra estable y que continúa bajo seguimiento médico después de haber sido internada en dos oportunidades por una marcada baja de plaquetas. Al referirse a su diagnóstico, lo identificó como púrpura trombocitopénica idiopática, y aclaró que en su caso no se había podido determinar qué originó el cuadro. El médico Guillermo Capuya, presente en el estudio, aprovechó para hacer una aclaración que me pareció importante y que vale la pena repetir acá: la denominación más usada hoy es púrpura trombocitopénica inmune, ya que se considera que hay un mecanismo autoinmune detrás del descenso de plaquetas.

De un chequeo de rutina a la internación

Lo que más me llamó la atención fue escuchar cómo empezó todo, porque sirve para entender por qué una baja de plaquetas puede ser tan traicionera. "Fui a hacerme un chequeo de rutina y terminé internada", contó Denisse, y la frase resume lo que muchos pacientes descubren con este tipo de trastornos: que uno se entera de que algo anda mal cuando ya está internado. En el momento más delicado de su cuadro, según su propio relato, llegó a tener alrededor de mil plaquetas, un valor muy por debajo de lo que se considera normal, y debió restringir un montón de cosas cotidianas para evitar cualquier sangrado. Entre esas pequeñas renuncias de todos los días, mencionó una que parece menor pero que a mí me resultó muy gráfica: no podía cepillarse los dientes.

“Yo sé que tengo una enfermedad, pero yo no soy la enfermedad.”Denisse González

Tratamientos, controles y una decisión personal

  • Probó cuatro tratamientos distintos desde la primera internación.
  • El más reciente parecía estar dando resultados, aunque faltaba confirmarlo con nuevos análisis de laboratorio.
  • Sigue con controles periódicos para evaluar cómo evoluciona el cuadro.
  • Todavía no sabe si va a necesitar medicación de forma permanente o si el tratamiento será por un tiempo limitado.

A un mes de la última internación, la mejoría que describió convivía con el impacto emocional de lo vivido. Denisse reconoció que los primeros días posteriores al alta sintió miedo y que todavía le cuesta verse a sí misma atravesando ese proceso. En un tramo de la charla, resumió lo que siente con una frase que me parece que puede servirle a más de uno: "Yo sé que tengo una enfermedad, pero yo no soy la enfermedad". Esa distinción entre lo que a uno le pasa y lo que uno es es, a mi entender, una de las claves con las que se convive cuando aparece un diagnóstico de este tipo, y más cuando se tiene la exposición pública que tiene alguien que viene de un reality.

También explicó por qué decidió contar su situación en las redes sociales. Según dijo, no quería estar ausente durante un mes sin dar explicaciones a sus seguidores, y la publicación funcionó, además, como una manera de entrar en contacto con otras personas que tienen la misma patología y conocer de primera mano cómo transitaban ellas la enfermedad. A partir de su propia experiencia, destacó algo que vale la pena subrayar: el valor de las visitas y de las conversaciones para quien está internado. En su caso, dijo sentirse acompañada por su pareja, Bautista Mascia, durante las dos internaciones, y a partir de eso señaló lo importante que resulta para un paciente que alguien se acerque a charlar y a estar presente en el hospital.

Mientras esperaba los resultados de los próximos análisis, Denisse dejó la puerta abierta a ir contando cómo sigue su evolución y, sobre todo, insistió en algo que me parece central: hablar de lo que le pasa no la convierte en su enfermedad. A la salida del estudio, mientras ordenaba unas hojas en el móvil, alcancé a escucharle decir a alguien del equipo que lo más importante que había aprendido era a pedir ayuda cuando algo no anda bien. Me quedé con esa frase, porque a veces uno se acuerda de ir al médico solo cuando el cuadro ya pasó de un chequeo de rutina a una internación.

BG
Belén GiménezCultura y espectáculos

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