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Martes, 13 de octubre de 2026
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Zverev y Shelton se citan en la final del US Open: experiencia contra juventud en Flushing Meadows

El alemán, número 2 del mundo, venció a Khachanov en sets corridos y va por su segundo Grand Slam del año. El estadounidense de 23 años dejó en el camino a Tiafoe y disputará su primera final grande ante su público.

Por Javier AquinoDeportes · · hace 29 d
Zverev y Shelton se citan en la final del US Open: experiencia contra juventud en Flushing Meadows

Alexander Zverev y Ben Shelton definirán este domingo el US Open 2026 en el estadio Arthur Ashe. El alemán, número 2 del ranking ATP, se sacó de encima a Karen Khachanov por 6-3, 7-6 y 7-6, sin ceder sets y con dos desempates que pintaron a infarto pero terminaron a su favor. Del otro lado, el zurdo de Atlanta, noveno preclasificado, despachó a su compatriota y amigo Frances Tiafoe por 4-6, 6-3, 6-3 y 7-5, en algo más de tres horas de lucha. La final está servida: cemento, noche neoyorquina y dos estilos que se chocan de frente.

Lo de Zverev, hay que decirlo, fue una clase de templanza. Tuvo que remar desde atrás en los dos tie-breaks, ahí donde la cintura suele pesar más que el brazo, y zafó las dos veces con esa autoridad serena que viene mostrando desde que levantó Roland Garros. El partido con Khachanov no fue un paseo: el ruso le discutió cada pelota, le peleó los turnos de saque, le complicó la red. Pero cuando apretaron los puntos grandes, apareció el alemán y los ganó. Así de simple. Así de efectivo.

A los 29, una temporada para enmarcar

Con el pase a la final en Flushing Meadows, Zverev cerró un dato que no es menor: en 2026 jugó la definición de un Grand Slam en las tres superficies. Ya campeón en polvo de ladrillo, finalista en Wimbledon sobre pasto y ahora otra vez en la última instancia del cemento neoyorquino. Pocos en la historia pueden colgarse esa triple corona en un mismo año. El antecedente inmediato en este estadio fue 2020, cuando cayó con Dominic Thiem en cinco sets. Esta vez, el alemán quiere cambiar la historia.

Shelton, en tanto, llega con la mochila liviana de los 23 años y el corazón inflado de local. Arrancó perdiendo el primer set frente a Tiafoe y eso, en un duelo entre amigos y rivales de Copa Davis, suele ser un golpe anímico durísimo. Sin embargo, se recompuso rápido: mejoró el porcentaje de primeros saques, le metió profundidad desde el fondo y dejó que el público hiciera el resto. Es su primera final de Grand Slam, y nada menos que en casa, con la tribuna a favor y el ruido del Arthur Ashe como aliado.

Lo que se juega cada uno el domingo

  • Zverev: experiencia, lectura táctica, derecha pesada desde el fondo y un servicio que en cemento vuela bajo control.
  • Shelton: saque demoledor, zurda plana que lastima, piernas frescas y el plus de jugar con la tribuna local.
  • La pelea central: si Shelton sostiene el primer servicio, le discute el partido. Si Zverev lo mete en intercambios largos, lo desnuca.
  • Factor anímico: para el alemán, cerrar el año con otro título grande. Para el estadounidense, cortar una sequía de varios años sin campeón americano en Flushing Meadows.

Me juego una parada: Zverev parte como favorito por recorrido y por jerarquía, pero no conviene subestimar a Shelton con la tribuna encima. Si el zurdo entra enchufado y le roba un set temprano, la final se abre y el sueño americano se vuelve real. Si el alemán impone ritmo desde el arranque, puede cerrarlo en cuatro parciales.

El dato histórico y lo que viene

El último campeón masculino estadounidense del US Open fue Andy Roddick, en 2003. Desde entonces, pasaron más de dos décadas y los títulos quedaron en manos europeas y sudamericanas. Shelton, en su primera final grande, tiene la chance de devolverle a su país un trofeo que se le viene escapando generación tras generación. Del lado de Zverev, el objetivo es claro: confirmar 2026 como su año y sumar un segundo Grand Slam para meterle presión al circuito en la recta final de la temporada. La próxima parada, después de Nueva York, será la gira asiática y los Masters 1000 previos al cierre del calendario, donde el alemán ya avisó que quiere seguir sumando puntos para pelear el número uno.

JA

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