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Jueves, 15 de octubre de 2026
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A 67 metros del cielo capitalino: el arco triunfal que se posa sobre la Ciudad de México

Lo que iba a ser el Palacio Legislativo se convirtió en el Monumento a la Revolución, mausoleo, mirador y símbolo urbano de la Plaza de la República, con vistas de 360 grados y un museo que baja hasta las entrañas del siglo XX.

Por Alfredo CabralRío y ambiente · · hace 1 h
A 67 metros del cielo capitalino: el arco triunfal que se posa sobre la Ciudad de México

Lejos de las postales de postal color sepia, en el corazón de la Ciudad de México se yergue una mole de acero y piedra que muchos transeúntes cruzan sin levantar la mirada, y que sin embargo carga un récord mundial pocas veces recordado: con sus 67 metros de altura, el Monumento a la Revolución es, según se lo reconoce en distintos rankings internacionales, el arco triunfal más alto del orbe, una mole que duplica con holgura al Arco del Triunfo parisino y que deja muy atrás, en proporción, a cualquiera de sus pares europeos.

Un palacio que nunca fue

Sin embargo, lo que hoy se admira como emblema urbano no nació bajo esa estética heroica. La estructura original se concibió como el Palacio Legislativo Federal, cuya primera piedra se colocó en septiembre de 1910, cuando la Revolución Mexicana ya comenzaba a sacudir al país. Las obras, claro está, quedaron inconclusas: los recursos se desviaron y la construcción se paralizó en 1912, dejando cuatro enormes pilares y una cúpula colosal abandonados a la intemperie durante más de dos décadas.

La reconversión de los años treinta

Hubo que esperar hasta el período 1933-1938 para que el arquitecto Carlos Obregón Santacilia rescatara aquel esqueleto y le diera un nuevo destino. Conservó la cúpula y los pilares, les imprimió una estética Art Déco y los coronó con cuatro grupos escultóricos del artista Oliverio Martínez, dedicados a la Independencia, a las Leyes de Reforma, a las Leyes Agrarias y a las Leyes Obreras, cuatro vértices que condensan, en clave monumental, el relato fundacional del México moderno.

Qué visitar hoy

Para quien se acerca por primera vez, el recorrido se ofrece en capas sucesivas, como si el edificio se desplegara en niveles. En la planta baja funciona el Museo Nacional de la Revolución, abierto desde 1986, con ocho salas permanentes y una temporal que recorren el período 1857-1920 a través de documentos, fotografías, banderas e insignias. Desde allí, una escalera permite descender a las galerías de cimentación del antiguo palacio, una visita poco habitual que deja al visitante en el subsuelo del siglo XIX. Y para los que prefieren mirar hacia arriba, un elevador panorámico lleva hasta el mirador, ubicado a 65,7 metros de altura, desde donde la Ciudad de México se abre en una vista de 360 grados que abarca desde el cerro del Tepeyac hasta la silueta del Ajusco en los días claros.

  • Museo Nacional de la Revolución en planta baja, con salas sobre el período 1857-1920.
  • Descenso a las galerías de cimentación del antiguo palacio legislativo.
  • Elevador panorámico hasta el mirador a 65,7 metros con vista de 360 grados.
  • Mausoleo con los restos de Venustiano Carranza, Francisco I. Madero, Plutarco Elías Calles, Francisco Villa y Lázaro Cárdenas.
  • Ubicación estratégica en Plaza de la República s/n, alcaldía Cuauhtémoc, a pasos del Paseo de la Reforma y con acceso directo desde la estación Revolución del Metro.

El conjunto, además, cumple una función de mausoleo: en sus criptas descansan los restos de cinco figuras centrales del siglo XX mexicano, Venustiano Carranza, Francisco I. Madero, Plutarco Elías Calles, Francisco Villa y Lázaro Cárdenas, lo que convierte al monumento en un nodo de memoria donde la piedra sostiene, literalmente, la historia que el museo cuenta en sus salas. La entrada se emplaza sobre la Plaza de la República s/n, alcaldía Cuauhtémoc, a escasa distancia del Paseo de la Reforma y con bajada directa desde la estación Revolución de la línea 2 del Metro, una combinación que vuelve al sitio una parada casi obligatoria para cualquier itinerario por el centro capitalino.

AC
Alfredo CabralRío y ambiente

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