Cuando la realidad se corre: por qué conviene consultar sin esperar un diagnóstico
Distorsiones visuales, alucinaciones o delirios pueden responder a causas neurologicas, infecciosas o psiquiatricas. La consulta profesional evita confusiones y permite descartar primero lo urgente. Un repaso por los criterios que usan los medicos para distinguir unas experiencias de otras.
A veces la cabeza nos juega una mala pasada. Vemos cosas que no estan, sentimos que una habitacion se agranda o se encoge sin motivo, o aparecen convicciones raras que se niegan a aflojar. Antes de buscar un diagnostico en Google o de convencerse de que no pasa nada, conviene tener en cuenta algo: existen senales claras que justifican una consulta medica, y la diferencia entre cada una de esas experiencias no es un detalle menor.
Distorsion, alucinacion o delirio: no es lo mismo
Para los profesionales de salud mental, el primer paso es poner nombre a lo que pasa. Una distorsion modifica algo que si existe: por ejemplo, sentir que el banio se volvio enorme o que las manos cambiaron de tamano. Una alucinacion es percibir algo que no tiene un estimulo afuera: ver una persona sentada en una silla vacia, escuchar una voz que nadie mas oye. Y un delirio es una creencia fija que se mantiene aunque haya pruebas en contra: la conviccion de que la pareja engaña, de que un familiar fue reemplazado por un impostor o de que uno se convirtio en otro ser.
Como me suele remarcar Lucia, una becaria de psiquiatria con la que comparto lecturas: en la guardia aprenden rapido que mezclar esos terminos complica la historia clinica. Ella lo explica con un ejemplo de la casa: si digo que vi un bulto en la cocina, nadie se asusta; si digo que un bulto me hablo, ahi cambia todo.
- Distorsion: algo real se percibe cambiado de forma o tamano.
- Alucinacion: se percibe algo que no tiene un estimulo externo.
- Delirio: una creencia firme se sostiene pese a evidencias en contrario.
Ver cosas sin que sea una enfermedad mental
Que alguien vea figuras que los demas no ven no alcanza, por si solo, para hablar de un cuadro psiquiatrico. En el sindrome de Charles Bonnet, personas con perdida importante de vision pueden tener imagenes complejas y, al mismo tiempo, reconocer que no son reales. La evaluacion medica suele incluir examenes neurologicos y cognitivos, y en presentaciones atipicas, estudios de neuroimagen para descartar otras causas antes de avanzar.
Algo parecido pasa con las alteraciones del tamano del cuerpo o del entorno. El sindrome de Alicia en el Pais de las Maravillas modifica la percepcion visual, corporal y temporal. Una revision de 169 casos encontro que la migrana era la causa mas frecuente en adultos, mientras que las encefalitis predominaban en menores de 18 anos. No es un capricho del cerebro: hay gatillos concretos que se pueden identificar y tratar.
Creencias que no son voluntades
Otras manifestaciones comprometen la idea que alguien se hace de si mismo o de los demas. Pueden incluir la conviccion de no existir, de haberse transformado en un animal o de que una persona cercana fue reemplazada por un impostor. La aclaracion de los especialistas es directa: esas experiencias no deben leerse como conductas voluntarias ni como caprichos. Los celos delirantes, por ejemplo, no equivalen a las discusiones de pareja que cualquier matrimonio tiene un domingo a la tarde.
Lo mismo corre cuando alguien siente que tiene organismos sobre la piel o debajo de ella. Antes de cualquier lectura psiquiatrica, la evaluacion tiene que descartar una infestacion real, deficits vitaminicos, problemas de tiroides, infecciones o consumo de sustancias. El tratamiento depende de lo que aparezca, y por eso la consulta medica es el primer paso y no el ultimo.
Entonces, y para cerrar con la pregunta que nunca puede faltar: y eso para que sirve? Para algo bien concreto: para que la lectura de lo que nos pasa la haga un profesional con todos los datos sobre la mesa, y no el sentido comun o un diagnostico improvisado. Detectar a tiempo una causa neurologica, metabolica o psiquiatrica cambia el pronostico, y en varios de estos casos, mejora la respuesta al tratamiento. La consulta no es un trago amargo: es la forma mas rapida de volver a tener el control sobre lo que se siente y se percibe.
