Curry renovó por dos años con Golden State, se torció el tobillo y los Warriors arrancan la NBA con incertidumbre
El base de 38 años resignó 20 millones de dólares del máximo que le ofrecieron para quedarse en la franquicia que lo vio crecer. Una torcedura en el Chase Center encendió las alarmas a días del estreno ante los Lakers de Los Ángeles.
Voy a ser directo: la novela del verano en Golden State terminó como todos esperaban, pero con un guiño de incertidumbre que a esta altura ya suena a clásico. Stephen Curry, el base de 38 años que lleva media vida en la franquicia, estiró su vínculo con los Warriors por dos temporadas más a cambio de 116 millones de dólares. Sí, leyó bien: resignó 20 palos respecto del tope que el propio club le había puesto sobre la mesa. Lo hizo a propósito, porque su idea es cerrar la carrera en el único lugar donde fue feliz en la NBA.
Será su decimoctava temporada con la camiseta de San Francisco. Una cifra que asusta y emociona a la vez. A esta altura, Curry ya no firma contratos por plata: firma por pertenencia, por legado, por esa relación enfermiza con un escudo que lo bancó en los años flacos y que él terminó devolviendo con tres anillos y un nombre grabado en el Olimpo del básquet.
Minuto 48: la torcedura que encendió las alarmas
El anuncio llegó con una sonrisa. La práctica abierta al público en el Chase Center, en plena previa del debut del miércoles ante Los Ángeles Lakers, se transformó en una escena de película de terror. Curry se torció el tobillo derecho, quedó tirado un instante y cuando se levantó caminó con una mueca que no necesita traducción. Salió de la cancha sin terminar el entrenamiento y la gente se quedó con el corazón en la boca.
El entrenador Steve Kerr, fiel a su estilo, salió a apagar el incendio con la palabra justa: Dijo que está bien, le transmitió a los periodistas. El cuerpo técnico, mientras tanto, no emitió diagnóstico formal ni se animó a garantizar su presencia en el estreno de la temporada. Lo concreto: el tobillo es una incógnita y el reloj corre.
“Dijo que está bien”Steve Kerr, entrenador de Golden State Warriors
La temporada pasada dejó una postal conocida para los fanáticos de Curry: el base de los Warriors firmó 26,6 puntos, 4,7 asistencias, 3,6 rebotes y 1,1 robos por partido. Números de monstruo. El problema, otra vez, fue la disponibilidad. Solo jugó 43 encuentros de la temporada regular. Una lesión en la rodilla derecha lo marginó 27 partidos seguidos, casi dos meses en el tramo más caliente del campeonato. Los Warriors cayeron en el play-in frente a Phoenix Suns y se quedaron sin playoffs. De ahí la sensación agridulce que arrastra la franquicia.
- Renovación por 2 temporadas y 116 millones de dólares.
- Resignación voluntaria de 20 millones frente al máximo ofrecido.
- Torcedura de tobillo derecho en práctica abierta en el Chase Center.
- Steve Kerr: Dijo que está bien, sin diagnóstico oficial.
- Debut del miércoles como visitantes ante Los Ángeles Lakers.
- Última campaña: 26,6 puntos, 4,7 asistencias y solo 43 partidos disputados.
- Eliminación en play-in ante Phoenix Suns que los dejó fuera de playoffs.
Me hago cargo de la pregunta que la nota original dejó picando: ¿pueden los Warriors pelear los playoffs con Curry sano en cancha? La respuesta honesta es sí. Con un base de su jerarquía, Golden State siempre es candidato a meterse entre los ocho. El problema no es el talento: es la fragilidad. A los 38 años, el cuerpo de Curry ya pasó por demasiadas batallas. Si el tobillo le da tregua, este equipo puede ilusionarse. Si vuelve a quedar afuera un mes y medio, se repite la película del año pasado.
Un dato histórico del club para terminar: los Warriors debutaron en la NBA allá por 1946, en Filadelfia, y se mudaron a la Bahía en 1962. Curry, nacido en Akron y formado en Charlotte, llegó a la franquicia en 1990 como hijo del Dell. Cuarenta y dos años después de aquel desembarco, el apellido sigue siendo sinónimo de la institución. Si todo sale bien, el miércoles a la noche en el Staples renombrado lo volvemos a ver tirando triples con esa muñeca endemoniada que todavía no envejece.
Pronóstico para la próxima fecha: si Curry llega al partido ante los Lakers, Golden State tiene con qué dar el golpe en Los Ángeles. Si el tobillo lo margina, los angelinos arrancan la temporada con una victoria que les regala aire. Habrá que esperar las próximas horas para saber de qué lado se inclina la balanza.
