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Martes, 13 de octubre de 2026
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Después de la quimio, la vida: Bella Ramsey se anima a ser adolescente en "Sunny Dancer"

La protagonista de "The Last of Us" se mete en la piel de una chica de 17 años que intenta rearmarse después de una leucemia, en una historia que se filmó en Escocia con sobrevivientes reales y que privilegia los vínculos por sobre la enfermedad.

Por Belén GiménezCultura y espectáculos · · hace 11 d
Después de la quimio, la vida: Bella Ramsey se anima a ser adolescente en "Sunny Dancer"

Lo confieso antes de arrancar: cuando me senté a ver el primer avance de "Sunny Dancer" se me dibujó una sonrisa boba, de esas que uno no puede evitar cuando ve en pantalla a alguien a quien viene siguiendo desde hace rato. Allí estaba ella, Bella Ramsey, esa misma chica que el mundo entero viene viendo como Ellie en "The Last of Us", pero convertida ahora en Ivy, una pibe de diecisiete años que lleva diez meses en remisión después de una leucemia y a la que sus padres mandan a un campamento en el medio de la Escocia rural para que se junte con otros pibes que pasaron por lo mismo. La idea, claro, es que la pobre intente recuperar algo de normalidad después de haber pasado meses peleando por su vida, aunque ella llegue con una cara larga que no puede disimular y con cero ganas de hacer amistades nuevas, ni de sentarse a charlar con nadie alrededor de una fogata.

Un director con historia personal y un rodaje con terapeutas a mano

Hay algo que me pareció importante remarcar antes de seguir, y es que "Sunny Dancer" no es un proyecto cualquiera para su director, George Jaques, que además de firmar la película se jugó entero en lo personal. Jaques atravesó la adolescencia mientras su madre peleaba contra un cáncer de mama, y hoy es embajador de Teenage Cancer Trust, una organización británica que trabaja con jóvenes que tuvieron la enfermedad. Eso se nota en los detalles: durante el rodaje hubo terapeutas disponibles para acompañar al elenco en todo momento, y entre los extras se convocó a pibes y pibas que habían sobrevivido al cáncer, algo que le da a la película una verdad que no se compra con acting.

El elenco lo completan Ruby Stokes como Ella, la compañera de habitación con la que Ivy empieza a amigarse; Daniel Quinn-Toye, que se pone en la piel de Jake, el chico con el que surge un romance despacito, entre canciones y salidas nocturnas al bosque; y Earl Cave, que se queda con Ralph, un pibe al que le sobra humor negro y al que le cuesta pronunciar la palabra cáncer sin ironizar. La historia los va entrelazando con actividades grupales, fiestas, bailes y un entorno de colores cálidos en el que la música de Este Haim y Zachary Dawes se cruza con temas de Scissor Sisters y Goldfrapp.

Después del cáncer, las ganas de ser un pibe cualquiera

Lo que más me enganchó, te soy honesta, es que Jaques se encarga de aclarar cada vez que puede que no considera a "Sunny Dancer" una película sobre el cáncer, y tiene razón. La enfermedad está ahí, atraviesa a los personajes, explica sus cicatrices y sus miedos, pero la película se ocupa sobre todo de las cosas de siempre: de querer encajar en un grupo, de besar a alguien por primera vez, de proyectarse hacia adelante, de bancarse la vulnerabilidad de tener diecisiete años y no tener la menor idea de qué hacer con la vida. La leucemia aparece como un dato biográfico, no como el centro de la escena, y eso le da al filme una liguerra que lo hace más llevadero que el drama oncológico clásico, de esos que suelen venir con un soundtrack a piano y un final garantizado.

La película también se permite mostrar las distintas formas de tramitar lo vivido, sin reducir a nadie a un estereotipo: Jake tiene ataques de pánico, Ivy descarga su malestar a través de la agresividad y Ralph se escuda en el humor negro. Esas tres respuestas conviven, y conviven también con las ganas de bailar, de conocer a alguien, de perderse en el bosque de noche con un par de auriculares puestos. Como dijo una espectadora a la salida de la función de prensa, mientras se acomodaba el cuello de la campera y todavía con los ojos algo brillantes: "Lo mejor es que parece una película de adolescentes de las de antes, nada más que estos pibes cargan con algo más pesado". Y la verdad, no se me ocurre una mejor manera de definirla.

  • Bella Ramsey interpreta a Ivy, una adolescente en remisión de una leucemia que es empujada por sus padres a un campamento de cuatro semanas para jóvenes sobrevivientes.
  • La película se rodó en un entorno rural de Escocia y contó con la participación de jóvenes que atravesaron la enfermedad y con terapeutas disponibles durante toda la filmación.
  • El director George Jaques se inspiró en la experiencia de su madre, que tuvo cáncer de mama durante su adolescencia, y es embajador de Teenage Cancer Trust.
  • El elenco lo completan Ruby Stokes, Daniel Quinn-Toye y Earl Cave, en los papeles de Ella, Jake y Ralph, cada uno con una forma distinta de tramitar lo que le tocó vivir.
  • El estreno argentino todavía no tiene fecha confirmada, aunque la película ya circuló por festivales internacionales y se perfila como una de las apuestas indie del año.
BG
Belén GiménezCultura y espectáculos

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