Digger llega a los cines con números que preocupan a Warner y una sociedad inesperada entre Cruise e Iñárritu
La película arrancó en Estados Unidos con una recaudación estimada de 8 millones de dólares frente a una inversión cercana a los 280 millones, y volvió a poner a Tom Cruise en el centro de la conversación tras años de superproducciones.
Una señora de unos cincuenta y tantos salió del complejo de cines de la calle Cabildo con cara larga, se acomodó el pañuelo que llevaba al cuello y le dijo a su marido, todavía en la fila de la dulcería, quejándose por lo bajo: no entiendo cómo gastan esa plata si no se ve nada nuevo. La escena, que parece sacada de cualquier sala del país, sirve para entender el clima que envuelve al estreno de Digger, la película que reúne a Tom Cruise con el director Alejandro González Iñárritu, porque en las últimas horas no se habla de otra cosa que no sea la distancia sideral entre la inversión que hizo Warner y los primeros números que está dejando en la taquilla estadounidense, donde se espera que cierre su primer fin de semana con una recaudación estimada de 8 millones de dólares, una cifra que queda muy lejos de los entre 260 y 280 millones que, sumando producción y publicidad, se habrían puesto sobre la mesa para que la película pudiera ver la luz tal como la conocemos hoy.
Un debut con sabor agridulce
En el medio de ese arranque que los propios informes del sector describen como tibio, el protagonista quiso cortar el ruido con un mensaje publicado en su cuenta de Instagram, en el que agradeció uno por uno a los que se rompieron el lomo durante el rodaje y aseguró, palabras más palabras menos, que la experiencia había sido realmente inolvidable y que estaba muy orgulloso de lo que habían construido entre todos, una declaración que, traducida al lenguaje llano de la calle, suena a alguien que intenta bajarle el tono al papelón sin dejar de cuidar a la gente que trabajó con él. Lo cierto es que Digger tiene un condimento extra que la vuelve todavía más singular: se trata de la primera película completamente original que Cruise protagoniza desde 2017, una rareza si se tiene en cuenta que en los últimos años su nombre estuvo asociado a la saga de Misión imposible y a títulos pensados para exprimir al máximo la marca del propio actor, así que la apuesta de meterse en una historia nueva y de la mano de un director tan autoral como Iñárritu ya de por sí era una declaración de intenciones que ahora los números se encargan de poner bajo la lupa.
- Recaudación estimada de 8 millones de dólares en su primer fin de semana en Estados Unidos.
- Inversión total estimada entre 260 y 280 millones de dólares, sumando producción y marketing.
- Presupuesto inicial aprobado por Warner de 125 millones, que se habría estirado hasta 160 o 180 millones.
- Costo publicitario cercano a los 100 millones de dólares.
- Primera película completamente original de Tom Cruise desde 2017.
El antecedente que todos miran de reojo
Para dimensionar lo que está pasando con Digger en las boleterías norteamericanas, los analistas repiten una y otra vez la comparación con Leones por corderos, aquella película de 2007 en la que Cruise compartió cartel con Robert Redford y Meryl Streep, que en su primer fin de semana apenas juntó 6,7 millones de dólares y terminó siendo uno de los tropiezos más recordados de su carrera, sobre todo porque se había hecho con un presupuesto mucho más modesto, de unos 35 millones. La ironía, claro, es que hoy Warner habría gastado varias veces esa cifra y aun así las primeras estimaciones la ubicarían como el peor arranque de un filme con Cruise desde aquel título, lo que en la jerga de la industria se traduce, sin anestesia, en una bofetada comercial que deja a más de uno con la ceja levantada y obliga a pensar de qué manera se podrá recuperar la inversión a lo largo de las próximas semanas, sobre todo cuando las proyecciones internacionales tampoco son las más optimistas y por ahora el único número firme es ese de 8 millones que corresponde únicamente al mercado estadounidense y que todavía es una estimación, no el resultado final del recorrido que pueda tener la película.
“La experiencia fue realmente inolvidable y estoy muy orgulloso de lo que creamos.”Tom Cruise, en su mensaje de Instagram al equipo de Digger
A mí, que sigo estas cosas desde hace años y que varias veces me senté en la butaca de un cine con la certeza de que la próxima de Cruise iba a ser un evento, lo de Digger me deja una sensación rara, como de estar viendo una película que envejece antes de tiempo y, al mismo tiempo, de estar ante un cruce artístico de los que no se ven seguido, porque por más que los dólares no acompañen, lo que hay en la pantalla es a un actor dispuesto a jugársela por un director con una mirada muy particular y eso, en tiempos donde todo parece calculado al milímetro, ya es de por sí una pequeña noticia. En definitiva, y como me dijo un señor mientras esperaba el colectivo luego de la función inaugural, con esa mezcla de resignación y buen humor que caracteriza a la gente de cine, bueno, habrá que esperar a ver si la palabra la tiene la taquilla o la tiene el público.
