El crédito para familias se encareció y se restringió: tasas de hasta el 100% anual y mora en el 12,9%
Bancos y fintech concentran las ofertas en los perfiles con mejores antecedentes, mientras el stock de préstamos personales lleva diez meses en caída real y los plásticos sufren suspensiones y menores actualizaciones de límite.
El financiamiento bancario para las familias se volvió más selectivo y más caro en la Argentina. De acuerdo con el Informe sobre Bancos del Banco Central, la mora de los créditos al consumo alcanzó el 12,9%, un nivel que reconfiguró la política comercial de bancos y fintech: las entidades concentran sus propuestas en los clientes con mejores antecedentes de pago, ajustan los límites de las tarjetas y dejan afuera a los perfiles con irregularidades, según explicó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.
Para quienes todavía califican, el costo es elevado. La tasa nominal anual de los préstamos personales se ubica en torno al 60%, mientras que el costo financiero total, que incluye intereses, comisiones e impuestos, ronda el 90% al 100% anual, un registro que supera ampliamente la evolución del índice de precios y de los salarios, de acuerdo con el análisis de First Capital Group. El escenario combina, entonces, un portón más angosto y un precio interno más alto para atravesarlo.
Vamos a los números del crédito a las familias
- Mora de los créditos familiares: 12,9% (Informe sobre Bancos del Banco Central).
- Crédito total a las familias: caída interanual del 7,6% en términos reales al cierre de agosto, según First Capital Group.
- Préstamos personales: diez meses consecutivos de retroceso en términos reales.
- Tarjetas de crédito: baja real del 0,3% mensual y del 10,1% interanual.
- Créditos hipotecarios: saldo de $8,6 billones, con aumento real del 3,1% mensual y del 36,1% interanual.
En el segmento de tarjetas de crédito, la diferencia se nota tanto en el funcionamiento cotidiano del plástico como en el stock agregado. Barbero detalló que algunos clientes con deudas irregulares tienen sus tarjetas suspendidas, mientras que las entidades restringen las actualizaciones de los límites de compra, lo que reduce el margen disponible para nuevas adquisiciones. El saldo total de tarjetas cayó 10,1% en términos reales frente al mismo período del año anterior, según el relevamiento de First Capital Group.
En paralelo, las entidades moderaron sus planes comerciales y concentraron recursos en la recuperación de los clientes con dificultades para cumplir sus obligaciones, señaló Barbero. Esa decisión se traduce en una oferta de préstamos y ampliaciones dirigida principalmente a los usuarios con calificaciones crediticias más altas, quienes a su vez muestran, según el especialista, una menor disposición a endeudarse. El resultado es una demanda más contenida entre quienes todavía pueden acceder al financiamiento.
“Los bancos concentran sus propuestas en personas con mejores antecedentes de pago. Aun para esos perfiles, la tasa nominal anual ronda el 60% y el costo financiero total se ubica cerca del 90% al 100% anual, un registro que supera ampliamente la evolución de los precios y los salarios.”Guillermo Barbero, socio de First Capital Group
Los préstamos hipotecarios presentan una dinámica distinta. First Capital Group informó que su saldo llegó a 8,6 billones de pesos, con un aumento real del 3,1% mensual y del 36,1% interanual, una expansión que contrasta con la reducción del crédito al consumo. La diferencia obedece, entre otros factores, a que los créditos ajustables por inflación o por el salario permiten a las entidades calzar mejor sus activos frente a un escenario de precios volátiles y de mora creciente en los préstamos sin garantía.
