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Martes, 13 de octubre de 2026
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El templo del vinilo que se esconde en Chacarita y que cierra el MUTEK porteño

En un galpón de 540 metros cuadrados sobre Roseti 93, Gonzalo Solimano armó un espacio donde se escuchan albunes enteros en parlantes de los años cincuenta. Este domingo, Artlab cierra la octava edición porteña del festival MUTEK.

Por Javier AquinoDeportes · · hace 3 d
El templo del vinilo que se esconde en Chacarita y que cierra el MUTEK porteño

Me lo contaron y no lo podía creer. En pleno Chacarita, a dos pasos del ruido de los bares y de las obras, hay un galpón de 540 metros cuadrados donde la música suena como en otra época. Se llama Artlab, queda en Roseti 93, y este domingo le pone el moño a la octava edición porteña del festival MUTEK, una movida canadiense de música electrónica experimental que en Argentina conduce el mismo dueño del lugar.

Quien maneja esto es Gonzalo Solimano, DJ y productor nacido en Villa Urquiza en 1979. La idea que tuvo fue juntar en un mismo sitio algo que parece de otro siglo: ocho sistemas de parlantes Altec modelo A7, fabricados en 1954. Son cajas enormes, de madera, con esa pinta de equipo de cine viejo. Solimano cuenta que hay indicios de que vienen de un cine emblemático de Buenos Aires, aunque todavía no pudo confirmar la procedencia.

A las 20 horas, dos ciclos que se reparten la semana

Allí cada párrafo de la noche

El corazón del lugar son dos ciclos bien marcados. Uno se llama Audiófilos y es para los que quieren sentarse a escuchar un álbum completo, sin mirar el celular. Puede sonar Miles Davis, Pink Floyd, Invisible o Massive Attack. Se elige el formato que mejor rinda para cada obra: a veces vinilo, a veces CD, a veces archivos sin compresión. El otro se llama Círculo de Sonido y mantiene viva la llama bailable del house, con Solimano y otros DJs pasando temas en consola.

“Veo a las nuevas generaciones con muchas ganas de volver a tener objetos físicos y creo que estos formatos ayudan a construir rituales alrededor de la música.”Gonzalo Solimano, director de Artlab

El espacio arrancó en 2015 y desde entonces no paró de crecer. Además de los ciclos de electrónica y los eventos de MUTEK, Artlab abre sus puertas para propuestas de jazz y muestras de arte visual. Aunque la electrónica, en sus distintas variantes, sigue siendo el motor de la casa.

  • El espacio funciona desde 2015 en Roseti 93, barrio de Chacarita.
  • Tiene 540 metros cuadrados dedicados a la música electrónica y el arte audiovisual.
  • Cuenta con ocho sistemas de parlantes Altec A7, fabricados en 1954.
  • Este domingo cierra allí la octava edición porteña del festival MUTEK.
  • MUTEK nació en el año 2000 en Canadá y llegó al país en 2018 de la mano de Solimano.

Sobre el debate de la inteligencia artificial en la música, Solimano no se guarda nada: Es un recurso muy potente y la clave es que te asista para crecer en tu investigación y para simplificar procesos, no que haga tu obra por vos. Ahí está, claro y directo.

Una perlita que me llevé: el pibe nota un renacer del CD, ese formato que muchos dimos por muerto hace rato. Lo ve en las nuevas generaciones, que vuelven a buscar el disco, la caja, el objeto. Algo de eso explica por qué Artlab sigue llenando: la gente quiere un rato sin pantalla, con sonido de verdad.

JA

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