El Villarrica se enciende y la Patagonia argentina mira de reojo: qué hay que saber antes de viajar a la cordillera
El organismo chileno de geología elevó la alerta del volcán a amarillo tras registrar mayor sismicidad e incandescencia en el cráter; San Martín de los Andes y Junín de los Andes siguen sin afectación directa, aunque la atención sobre el macizo crece hora a hora.
Cuando uno se asoma al sur neuquino y levanta la vista hacia la cordillera, el Villarrica aparece siempre como una de esas presencias amigas que parecen inmutables, pero que de tanto en tanto nos recuerdan que la Patagonia se mueve, late y respira por dentro; esta semana el gigante de 2.847 metros volvió a hacerse notar del lado chileno, y la pregunta que más se repite entre vecinos, turistas y baqueanos de la zona es la misma: qué puede pasar aguas abajo, del lado argentino, en los próximos días.
El Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile resolvió subir la alerta técnica del volcán de verde a amarilla después de que el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur procesara registros que muestran un incremento de la actividad sísmica y superficial por encima de los valores considerados habituales para este macizo, uno de los más monitoreados del Cono Sur.
Qué observó el observatorio chileno
Entre los fenómenos que encendieron las alarmas figuran incandescencia en el cráter, emisión de piroclastos balísticos, señales acústicas compatibles con explosiones menores y un alza de temperatura superficial detectada por satélite, todos concentrados, hasta el momento, en el entorno inmediato de la cima.
- Incandescencia nocturna en el cráter, visible desde localidades cercanas.
- Emisión de piroclastos balísticos en el área inmediata del cráter.
- Señales acústicas compatibles con explosiones menores.
- Aumento de la temperatura superficial registrado por sensores satelitales.
- Incremento de la sismicidad por encima del umbral de base.
Del lado trasandino, el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres emitió una Alerta Temprana Preventiva para las comunas de Villarrica, Pucón y Curarrehue, en La Araucanía, y Panguipulli, en Los Ríos, con el objetivo de reforzar la vigilancia local y el monitoreo de condiciones de riesgo en esas comunas, mientras se aguarda la evolución del fenómeno en las próximas jornadas.
Qué implica para Neuquén
La Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos de Neuquén confirmó que el escenario actual no registra afectación directa sobre territorio provincial y que los efectos observados se mantienen restringidos al sector chileno, en cercanías del cráter, lo que trajo algo de alivio a las localidades más próximas al macizo, que son Junín de los Andes, San Martín de los Andes y Aluminé.
"Por acá estamos tranquilos, pero no dormimos", reconoció Omar, pescador de toda la vida en el lago Huechulafquen, mientras acomodaba las redes a la orilla y miraba de reojo la silueta nevada del Villarrica; "uno conoce la montaña, sabe cuándo se queja y cuándo tose, y ahora lo que toca es escucharla con respeto y seguir el parte de los geólogos". La Dirección Provincial de Protección Civil mantiene seguimiento permanente del fenómeno y pidió a residentes y visitantes informarse solo por canales oficiales antes de tomar cualquier decisión.
Para entender la preocupación de fondo hay que recordar que el Villarrica es un estratovolcán activo con glaciares en su cumbre, y que sus principales riesgos asociados son la caída de ceniza volcánica, los flujos de material por los ríos que nacen en sus laderas y los lahares generados por el derretimiento repentino de nieve o hielo en la cima, cuya dispersión depende de la intensidad del evento y, sobre todo, de las condiciones del viento en el momento de una eventual erupción.
Desde Chile, Sernageomin informó que continuará con el monitoreo permanente y que prevé un nuevo análisis de zonificación de peligros en la medida que disponga de más información sobre la evolución de la actividad, un paso clave para ajustar los radios de exclusión y los protocolos vigentes en ambas márgenes de la cordillera.
Por ahora no hay ceniza sobre San Martín ni sobre Junín, los ríos siguen corriendo con su caudal acostumbrado y los lodges de pesca y trekking mantienen sus reservas en pie, pero la recomendación es concreta: quien tenga planeado viajar a la zona cordillerana en los próximos días debería seguir de cerca los partes oficiales y tener un plan B, porque lo que pase en el cráter chileno puede redefinir el escenario aguas abajo en cuestión de horas.
