Manilow volvió a parar la orquesta: una bronquitis lo sacó del escenario de Las Vegas y dejó a la banda tocando sola
El cantante interrumpió el show después de apenas dos temas en el International Theater del Westgate. Sus representantes confirmaron el cuadro y la cancelación de la fecha siguiente, en medio de una racha de postergaciones que ya arrastra desde el verano boreal pasado y que se inscribe en la recuperación de un cáncer de pulmón detectado a fines de 2024.
Les tengo que ser sincera: la imagen que más me quedó de lo que pasó en Las Vegas no es la del show interrumpido, sino la de la banda tocando sola mientras el público esperaba. Una señora de unos sesenta y tantos, sentada tres filas más adelante, me miró con los ojos como diciendo "esto no estaba en el plan" y volvió a mirar al escenario. Esa sensación de vacío, la de un teatro enorme de pronto sin la voz que uno fue a buscar, es lo que resume la noche que vivió el International Theater del Westgate Las Vegas Resort & Casino cuando Barry Manilow dejó el escenario tras cantar apenas dos canciones. La bronquitis aguda que le diagnosticaron sus médicos fue más fuerte que la rutina, y la función del día siguiente terminó directamente en la lista de suspendidas.
Una temporada que no termina de arrancar
Lo de esta noche no fue un accidente aislado, sino un capítulo más de una residencia en Las Vegas que viene esquivando fechas desde hace rato. La temporada original estaba pensada para febrero, pero una intervención quirúrgica la corrió a marzo. Después, en junio, llegó un nuevo aplazamiento: Manilow contó que su recuperación hacía "grandes avances", pero que su médico le había pedido todavía prudence. Lo curioso es que, aun con ese panorama, pudo cruzar el Atlántico y cumplir funciones en el Reino Unido durante junio, con la mira puesta en volver a Las Vegas en julio. Es decir, el cuerpo le dio para cantar en Londres pero no, todavía, para sostener el ritmo de la residencia en su propio patio.
“Si no me hubieran hecho esas pruebas para ver cómo estaban los pulmones, eso me salvó la vida, porque lo que tenía no tenía síntomas.”Barry Manilow, entrevista con la revista People (marzo de 2025)
El diagnóstico que cambió la agenda
Para entender por qué cada tos ahora pesa hay que retroceder a diciembre del año pasado, cuando Manilow se hizo una serie de estudios a partir de molestias en las caderas y de sus propias bronquitis recurrentes. Lo que arrancó como un chequeo de rutina terminó en un hallazgo que nadie esperaba: cáncer de pulmón en estadio 1. "Me dijeron: 'Puede ser cáncer'. Yo dije: '¡No puedo tener cáncer!'", recordó el cantante sobre el momento en que recibió la noticia. Cuatro semanas después del diagnóstico confirmado entró al quirófano para una lobectomía, es decir, la extirpación de la parte afectada del pulmón, y zafó de pasar por quimioterapia o radioterapia. La frase que repite cada vez que habla del tema lo dice todo: "Soy uno de los afortunados". Y también: "Si se hubiera extendido más, habría estado en un lío tremendo. Por suerte no se propagó".
Cierro con algo que me dijo un señor en la puerta del teatro, mientras la gente buscaba sus coches con cara de no entender bien qué acababa de pasar. "Y bueno, si el hombre pudo con un cáncer, puede con una bronquitis. Lo esperamos de vuelta", me dijo, mientras se guardaba el boleto en el bolsillo como quien guarda una promesa. Yo le creo, y creo también que esta pausa se va a sentir más corta de lo que parece, sobre todo para un tipo que lleva toda la vida cantándole a la misma gente y que, según sus propias palabras, todavía está decidiendo si hizo todo lo que quería hacer. Esa pregunta, más que la bronquitis, es la que lo trae de vuelta al escenario.
