Mega Man vuelve a las raíces en 2027: dos héroes, dos formas de jugar y un sistema que obliga a pensar antes de disparar
Probé la demo de Mega Man: Dual Override en la previa de su lanzamiento, previsto para la primavera boreal de 2027. La gran apuesta de Capcom es dividir la experiencia entre el Mega Man clásico y un Proto Man más táctico, con más de cincuenta chips para personalizar cada partida.
La sala estaba llena de fanáticos que no paraban de repetir el "Mega Man, Mega Man" como si fuera un mantra antes de que arrancara la presentación. Cuando por fin se proyectó el primer nivel de Mega Man: Dual Override, los aplausos se mezclaron con silbidos de emoción y alguna que otra cámara de teléfono levantada por encima de la cabeza. La escena fue el preludio perfecto para entender qué propone Capcom con su próxima entrega de la franquicia clásica, prevista para la primavera de 2027 en Nintendo Switch, Nintendo Switch 2, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X|S y PC.
Dos protagonistas, dos maneras de entender el combate
La novedad central del título es que se puede controlar tanto a Mega Man como a Proto Man, y lo más interesante es que ambos se sienten como juegos distintos dentro de la misma pantalla. Mega Man mantiene el esquema de siempre: disparar a distancia con el Mega Buster, cargar el disparo para hacer más daño y usar la barrida para deslizarse y esquivar enemigos. Es la puerta de entrada amigable para cualquiera que haya tocado un Mega Man en su vida.
Proto Man cambia la ecuación por completo. Su Proto Buster tiene menos alcance, pero pega más fuerte a corta distancia, y además cuenta con un escudo que sirve tanto para atacar como para defenderse. Lo que más me llamó la atención es su sistema de temperatura: cada vez que se usa una habilidad especial, la barra se recalienta, y cuando llega al límite hay que pulsar un botón dedicado para liberar la acumulación, aunque ese instante deja al personaje expuesto y recibe más daño que su compañero azul.
Estructura por niveles y jefes de toda la vida
Cada misión se divide en tres áreas bien diferenciadas. La primera termina con un minijefe robótico; la segunda presenta una variante de un Robot Master clásico con patrones de ataque retocados; y la tercera es el plato fuerte, el nuevo Robot Master de la misión. En la demo pude ver a Astro Man, venido directamente de Mega Man 8, pero con movimientos modificados, y también a Twinkle Girl, una de las caras nuevas del juego, cuya temática gira en torno a los fuegos artificiales.
- Mega Man: disparo cargado, barrida clásica y copia de habilidades de los Robot Masters derrotados.
- Proto Man: escudo ofensivo y defensivo, Shield Actions desbloqueables y gestión permanente de la barra de temperatura.
- Antes de cada misión se eligen Custom Chips activos y pasivos, con más de cincuenta opciones en la versión final.
- La mecánica Override libera los limitadores del personaje por un rato, pero deja un estado de menor rendimiento cuando termina el efecto.
Personalización con chips y un riesgo que pesa
Antes de cada misión se arma un set de Custom Chips con efectos activos y pasivos. La versión final promete más de cincuenta opciones distintas, lo que abre la puerta a estilos tan variados como el ataque bruto, la supervivencia extrema o combinaciones intermedias. El sistema permite ir cambiando sobre la marcha y experimentar con builds que en otros Mega Man directamente no existían.
La mecánica que da nombre al juego, Override, es la guinda del postre y también la decisión más arriesgada de cada partida. Sirve para liberar temporalmente los limitadores de Mega Man o Proto Man y potenciar sus capacidades al máximo, pero cuando el efecto se disipa los personajes quedan en un estado de menor rendimiento durante un período breve. Es un recurso pensado para los momentos críticos, no para usarlo a la ligera.
“Mega Man, Mega Man”Cánticos del público en la sala antes de la presentación
En lo visual, Dual Override mantiene la dirección clásica de la saga, con escenarios coloridos, sprites bien definidos y un ritmo de plataformas que respeta las raíces pero suma algunos retoques modernos. A la salida del evento, una señora de unos cincuenta años que había ido con su hijo me dijo, mientras guardaba la acreditación en la cartera: "Yo jugaba al de la NES con mi hermano y pensé que esto ya no era para mí, pero al ver a Proto Man con lo del escudo me dieron ganas de volver a prender la consola". Esa frase, dicho sea de paso, me parece la mejor síntesis de lo que se viene.
