Neuquén Financia cumplió dos años con más de 1.650 créditos y un fuerte sesgo federal
El programa provincial acumula 5.746 millones de pesos en operaciones para emprendedores y trabajadores independientes. La región de Confluencia concentra el grueso de los desembolsos, pero la herramienta llegó también a parajes rurales de la provincia.
El río no es la única lectura posible del movimiento económico neuquino, aunque sirve como metáfora: cuando el agua sube, arrastra oportunidades hacia los bordes; cuando baja, deja al descubierto las zonas que más necesitan respaldo. En este caso, lo que sube es el volumen acumulado de un programa provincial de financiamiento que, al cerrar su segundo año de vida, lleva entregados 5.746 millones de pesos distribuidos en 1.657 créditos para emprendedores y trabajadores independientes que, por lo general, no suelen ser atendidos por la banca tradicional.
Se trata de Neuquén Financia, una herramienta administrada por el Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo (IADEP) que, según datos oficiales, cubre más de 50 localidades y comisiones de fomento repartidas por las siete regiones de la provincia. La iniciativa apunta, justamente, a ese universo de personas que quedan afuera de los circuitos bancarios convencionales: quienes quieren poner un horno de panadería, quienes tejen a pedido, quienes reparan motores en el fondo de un taller y necesitan comprar una herramienta, o quienes producen quesos artesanales a varios kilómetros de la ruta asfaltada.
Las cifras, región por región
Las cifras, región por región
- Confluencia: 735 créditos por más de 2.500 millones de pesos, equivalente al 43,6 por ciento del total.
- Alto Neuquén: 271 créditos por más de 1.000 millones.
- Del Pehuén: 243 créditos por más de 760 millones.
- Los Lagos del Sur: 222 créditos por 680 millones.
- De la Comarca, Vaca Muerta y Del Limay: participaciones que van del 2,8 al 5,9 por ciento cada una.
Por municipio, la ciudad de Neuquén se ubica al tope con 580 operaciones, seguida por Chos Malal (146), San Martín de los Andes (115), Zapala (100) y Plottier (72). Pero el dato más relevante para quien mira el mapa desde arriba es la llegada a parajes alejados: el programa tocó localidades como Las Coloradas, Varvarco, Caviahue-Copahue y Los Chihuidos, donde el dinero suele tardar más en llegar que la leña al galpón.
En esa distribución aparece un detalle que merece subrayarse: las mujeres y diversidades absorbieron el 58 por ciento de los fondos desembolsados, con 1.034 créditos y 3.370 millones de pesos, mientras que los varones concentraron el 41,1 por ciento restante, con 621 operaciones y 2.360 millones. La paridad, en este terreno, todavía no se alcanza, pero la tendencia muestra una corrección pronunciada respecto de los esquemas crediticios clásicos.
“La política pública busca dar respuesta a sectores que habitualmente no acceden a la oferta bancaria tradicional, combinando instancias de inducción financiera con tasas promocionales variables.”Anabel Lucero Idizarri, directora del IADEP
Los rubros donde se pidió más crédito
Los rubros donde se pidió más crédito
- Elaboración de alimentos y gastronomía.
- Textil e indumentaria.
- Cultura y economía creativa.
- Estética y bienestar.
- Carpintería.
- Servicios gráficos.
- Construcción.
- Producción agropecuaria.
Detrás de cada rubro hay una rutina distinta. En las ciudades grandes aparecen los talleres textiles, las peluquerías, las gráficas de barrio y las propuestas gastronómicas que se reinventan con la inflación; en las zonas rurales y de cordillera, en cambio, predominan los oficios técnicos, la producción agropecuaria y las economías creativas ligadas al turismo. La herramienta se canaliza a través de nueve subprogramas que articulan áreas provinciales de empleo, género, juventud, cultura, discapacidad y turismo, lo que permite que un mismo crédito lleve, según el caso, acompañamiento técnico además del dinero.
Para los próximos días, lo que viene es un trabajo de seguimiento: el IADEP deberá mostrar si la mora se mantiene baja, si los emprendimientos sobreviven al primer año y si la llegada a los parajes más alejados se traduce en casos concretos y no solo en estadísticas. Neuquén Financia ya demostró que puede llevar crédito federal a la geografía más exigente del país; ahora la prueba de fuego pasa por verificar que cada peso prestado se convierta en una fuente de trabajo durable, especialmente para quienes nunca habían tenido una línea de financiamiento abierta a su nombre.
